Las próximas mejoras del FW42, claves para el futuro del equipo Williams
En una temporada en la que está siendo más que complicado establecer un orden concreto en cuanto al rendimiento de los diferentes equipos del Campeonato del Mundo de Fórmula 1, las dos únicas posiciones que parecen claras son el equipo que está en cabeza, en este caso Mercedes, y por contra, la formación que cierra, de una manera muy clara, la parrilla, el equipo británico Williams. Y es que la formación con base en Grove atraviesa momentos más que complicados, con un coche que no es rápido en ningunas condiciones y un futuro que no pinta nada bien, ya que el trabajo realizado por la gente del equipo parece no estar dando frutos.
Por ello, hay quien ya se coloca fechas para saber si el proyecto de Williams para esta temporada tiene arreglo o, en cambio, es un error de concepto y, por lo tanto, el FW42 está condenado al fracaso rotundo. Y es que Dave Robson, ingeniero de carrera de la formación, considera que las mejoras que el equipo pretende introducir a mediados de temporada designarán si Williams simplemente debe seguir trabajando con la base que tiene o, en cambio, si el equipo británico se equivocó desde un principio y nada tiene solución.
«Creo que cuando esas mejoras (las de mediados de temporada) se presenten, serán una gran guía para saber dónde estamos realmente«, reconoce el propio Robson. «Este año cambiamos la filosofía del auto por una buena razón. Ahora tenemos que ver si estamos un poco por detrás y debemos podemos ponernos al día, o en realidad hemos cometido un error y es posible que tengamos que empezar de cero. Ese es el tema principal a tratar entre ahora y el parón veraniego«, afirma el de Williams.
Además, el ingeniero jefe de carrera del equipo tiene claro que si finalmente el problema de Williams recae en que se enfocó todo mal desde el inicio, deberán investigar a fondo lo ocurrido para poder solucionarlo y tratar de dar la vuelta a la situación. Sin embargo, el propio Robson considera que no hay ningún problema lo suficientemente grave como para que el diseño del coche del año que viene sufra consecuencias.
«Si resulta que el concepto realmente es defectuoso, entonces tenemos que obtener una respuesta clara«, añade. «Todavía podemos evolucionar para salir de este pozo. No creo que haya nada tan fuertemente influenciado que vaya a afectar al coche del próximo año.»
Y es que el mal inicio de temporada condiciona, obviamente, todo lo que Williams está intentando hacer este año. Perderse el inicio de las pruebas de pretemporada es, sin duda, un síntoma de que los de Grove tienen mucho trabajo por delante para llegar a estar al nivel del resto de la parrilla, aunque poco a poco trabajan para acercarse al resto.
«Comenzamos (el año) con el pie izquierdo al no tener el tiempo que queríamos en Barcelona (pretemporada), por lo que las pruebas que queríamos hacer se retrasaron«, afirma el propio Robson para añadir. «Ahora estamos en el punto donde operacionalmente y aprovechando al máximo el coche que tenemos, estamos cerca de dar un paso hacia delante», sentencia.



