Monza, otra joya de la corona que podría caer del mundial
Los dueños del circuito de Monza, situado en Italia aún siguen en negociaciones con Bernie Ecclestone sobre la disputa del Gran Premio de Italia a partir de 2017. El contrato del complejo italiano expira al término del presente año y, a pesar de que Angelo Sticchi Damiani, jefe del Club de Automovilismo de Italia -ACI- dijo que Monza estaba a punto de firmar un nuevo contrato de 7 años con la FOM, aún no se ha hecho nada oficial.
El diario italiano Autosprint señala que el mandamás de la Fórmula 1 pide alrededor de 26 millones de euros al año, algo parecido a lo que paga el circuito de Spilberg, en Austria. Por su parte, Monza estaría dispuesta a ofrecer una cifra que rondaría los 18 millones y medio de euros, lo que estaría causando el retraso del anuncio oficial, si es que finalmente hay acuerdo.
»Ecclestone nos está pidiendo 26 millones al año, algo mucho mayor de lo que estamos pagando, pero mucho menor de lo que están pagando otros circuitos. Bakú, por ejemplo está pagando casi 140 millones por tres años. El acuerdo está muy cerca pero aún hay algunos flecos que tocar», explica Damiani.
El Autodromo de Monza está considerado como una de las perlas del calendario de la F1, siendo el circuito que ha acogido el Gran premio de Italia desde que se inauguró la competición en 1950. El trazado italiano es otro de los míticos que se han ido desprendiendo de la Fórmula 1 con el paso de los años. El último caso igual es el del Gran Premio de Alemania, que había estado en todas las ediciones del mundial menos en esa última, debido a problemas financieros.
Otros circuitos míticos que han desaparecido son Magny-Cours o Imola, pistas que han brindado épicas batallas como la de Alonso con Schumacher en Imola 2005 hasta la Variante Baja de la última vuelta. Mientras estos se han desprendido de la FOM, otros como Sochi o Bakú han entrado por ellos. Y no han sido pocos los pilotos que se han quejado de los denominados »Tilkódromos», siendo Räikkönen el último que ha expresado su descontento con los circuitos diseñados por el alemán.