Montoya advierte que las carreras con motores V8 eran «muy aburridas»
La Fórmula 1 no ha comenzado con buen pie este nuevo reglamento de motores que se estrena en la temporada 2026. Los motores V6 turbo con una electrificación mayor a la que había hasta el momento ha provocado que la competición haya cambiado, las baterías parcialicen mucho el rendimiento de los monoplazas y los aficionados vean como esta nueva Fórmula 1 tan artificial no les atrae, en comparación a lo que vieron en el pasado.
El año pasado, el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, recibió reiteradas negativas por parte de los proveedores de motor para traer de regreso a la Fórmula 1 la configuración V10 y V8, ahora utilizando combustible ecológico. Los motoristas quieren ir al rumbo de la electrificación para aprovechar sus proyectos en la categoría reina para implantarlo en sus producciones de automóviles de calle. Pero la Federación Internacional de Automovilismo quiere llevar otro rumbo.
Pero Juan Pablo Montoya ha mostrado una firme oposición al regreso de los motores V8 a la Fórmula 1, categorizando las carreras de aquella época como aburridas o breves sesiones de test. Asimismo, ha dado su visto bueno a esta normativa y disfruta de las luchas en pista. Una opinión muy impopular.
«La gente dice: ‘oh, tú época fue muy buena’. Yo les digo: ‘mira una carrera, es muy aburrida’. Lo era incluso para nosotros. A veces era como una breve sesión de test. Creo que está realmente bien que se haya quitado el DRS. Porque si ves que el tipo te va a pasar, puedes entrar en un modo de recarga antes y entonces, tienes un extra de energía para la próxima recta y puedes luchar. Con el DRS, siempre sentí que eras un pato sentado, es un segundo menos, un segundo menos es una ventaja decente, o nueve décimas y al final de recta, el tipo te va a pasar. Luego la gente dice ‘¡qué adelantamiento!'», comenta Juan Pablo Montoya.



