Honda debe solucionar un gran problema de recursos antes de unirse a Aston Martin
En el pasado mes de mayo, Honda anunció públicamente que volvía a la Fórmula 1 como fabricante de motores tras anunciar que desde 2022 sus unidades de potencia seguían a disposición de Red Bull debido a la congelación del desarrollo de motores hasta 2026. Pero Honda ha ido tomando más importancia en el proyecto de Red Bull Powertrains, gracias al éxito de su motor en el monoplaza de las bebidas energéticas, pero no hasta el punto de volver a ser fabricante.
Ahora y de cara a la temporada 2026, volverá a desarrollar una unidad de potencia de la categoría reina y basándose en la nueva reglamentación de motores que entrará en vigor en 2026. Pero lo hará junto a Aston Martin tras separarse de un equipo Red Bull que ha apostado por apoyarse en Ford Performance para desarrollar su nueva estructura de Red Bull Powertrains que desarrollará unidades de potencia de la categoría reina.
Pero Honda cuenta actualmente con un gran problema de recursos tras su salida como fabricante a finales de 2021, por lo que el fabricante japonés tendrá que reconstruir un equipo de ingenieros y técnicos que, tras producirse su marcha oficial de la categoría a finales de 2021, fue reubicado en otras áreas del negocio de la firma nipona e incluso fueron fichados para Red Bull Powertrains.
«Es el punto más difícil para nosotros, tenemos que resolver nuestro problema de falta de recursos. Es un gran desafío para nosotros. Pero estamos obteniendo mayores recursos y ya hemos iniciado el programa para 2026. Podemos utilizar nuestro conocimiento actual para el desarrollo del (motor de) 2026. En el pasado, cada vez que Honda entraba a la F1 teníamos que empezar desde cero. Pero hemos seguido participando en las actuales reglas y además parte de nuestro personal clave todavía está en nuestro proyecto», comenta Tetsushi Kakuda, máximo responsable de Honda en la Fórmula 1.



