Fin de semana para el olvido del equipo Toro Rosso en tierras mexicanas
Sin un equipo ha sufrido mas de la cuenta este fin de semana, ese ha sido Toro Rosso. Y es que los de Faenza han trabajado muchísimo en sus monoplazas, pues los problemas mecánicos se han repetido y han convertido el Gran Premio de México en una odisea para los mecánicos del equipo italiano.
Desgraciadamente, las cosas no han mejorado mucho en la carrera de hoy, y eso que el que peor lo ha pasado durante el fin de semana, Pierre Gasly, por fin ha conseguido rodar muchas vueltas y completar la carrera, aunque con un ritmo que dejaba bastante que desear. Pese a ello, el piloto francés se ha mostrado contento por aprender y haberse podido sobreponer a un viernes y sábado nefastos.
«¡Estuvo bien conducir en esta pista después de un fin de semana muy duro en el que completé muy pocas vueltas!», exclama el piloto francés de Toro Rosso. «Desafortunadamente, la carrera no fue tan buena como quisimos, me tomó un par de vueltas acostumbrarme a la pista y al coche, pero al menos, seguí ganando experiencia con el coche, algo muy útil, y llegué al final de la carrera. Ahora tendremos que trabajar duro y seguir mejorando para la próxima carrera en Brasil», declara Pierre Gasly para sentenciar.
Por otro lado, la segunda carrera de Brendon Hartley iba bien hasta que el motor Renault de su monoplaza ha dicho basta. El piloto neozelandés iba por delante incluso de su compañero de equipo, pero se ha tenido que retirar por culpa de su propulsor. Pese a todo, el nuevo piloto de la escudería de Faenza desde el pasado Gran Premio de Estados Unidos ha completado un fin de semana mucho más solido.
«Siempre es decepcionante no terminar una carrera, así que hoy no soy el hombre más feliz, pero sigo sonriendo porque he progresado en comparación con la semana pasada en Austin», declara Hartley. «Es una lástima que la carrera se truncara y que haya sido un fin de semana bastante difícil: el viernes no pude rodar, en la Q2 de ayer no arrancó el motor y en la carrera de hoy perdí la potencia al final de la recta, luego vi el humo blanco y me pidieron que parara. ¡Hubiera sido bueno llegar al final de la carrera porque estaba disfrutando de todas las batallas! Ahora espero a las próximas dos carreras con ganas de que las cosas salgan mejor que hoy, llegar al final de la carrera ¡y ver dónde terminamos!», afirma el neozelandés para completar.

