X-Raid no se da por vencido y desarrollará su buggy para el Dakar 2019
El equipo X-Raid no ha estado a la altura de las últimas ediciones del Dakar. Los resultados de 2018 muestran a un Mikko Hirvonen que aun siendo el mejor del equipo, finalizó en la decimonovena posición con la montura del buggy de Mini X-Raid. Los problemas fueron numerosos para el equipo, que aun así no se da por vencido para los años venideros.
Tal y como ha reconocido el jefe del equipo X-Raid; Sven Quandt; la construcción del buggy fue muy ajustada y gran parte de las piezas no pudieron si quiera ser probadas antes de la famosa prueba.
«Terminamos el buggy muy tarde, los proveedores entregaron muy tarde las piezas, y hubo partes que ni se probaron» explica Sven.
Pese a los graves problemas que han sufrido durante este Dakar, Quandt sigue convencido del potencial que tiene el buggy de Mini. Durante este año se centrarán en reducir un poco el peso, ya que se encuentran 150 kg por encima de lo deseado.
«El rendimiento es bueno, estamos seguros de que nuestro chasis es mejor que el Toyota, aunque nos hace falta más potencia» explica el director del equipo X-Raid.
La preparación del equipo X-Raid para el Dakar de 2019 tiene que ser precisa y sin pausa, ya que tienen que llegar con más tiempo para poder probar todo el buggy en su conjunto. Por el momento van a desarrollar dos proyectos paralelos, y cuándo el ASO decida el recorrido para el año próximo, se centrarán en uno de los dos.
«Desarrollaremos ambos coches, ya que depende totalmente de las pistas. Está claro que nos costará más dinero desarrollar ambos proyectos, pero acabará beneficiándonos» finaliza Quandt.
La normativa de buggies está todavía en el aire, por lo que los fabricantes están expectantes para saber cómo enfocar sus proyectos. El buggy de X-Raid actualmente tiene un poco de sobrepeso, alcanzando los 1700 kilogramos, y goza de un motor diésel biturbo que otorga 340 caballos de potencia, lo cual puede cambiar para la siguiente edición en función de la normativa.
