Ross Brawn asegura que los atascos de Paul Ricard no se repetirán el próximo año
Si algo fuera del ámbito deportivo ha marcado el retorno del Gran Premio de Francia de Fórmula 1, ese algo es, sin duda, los atascos que se producían al entrar y salir del circuito de Paul Ricard, donde los asistentes a la carrera y demás personas pasaron una media de 4 a 5 horas. Y es que la localización del trazado de Le Castellet quizás no sea la más fácil de toda Francia, por lo que con la gran asistencia de gente, el sistema de carreteras de la zona colapsó.
Después de ver muchas quejas acerca del tema, el propio Ross Brawn, uno de los máximos responsables de Liberty Media, propietario del Campeonato del Mundo de Fórmula 1, ha asegurado que lo sucedido este año servirá para evitar que estos atascos vuelvan a suceder el próximo año y que, además, se ayudará al circuito, los organizadores y el promotor del evento a diseñar un plan de accesos que evite estos problemas.
«Estar en un lugar tan remoto y hermoso significaba que el acceso iba a ser difícil», asegura el propio Brawn reconociendo lo difícil de la ubicación del trazado galo. «Hubo problemas con la congestión del tráfico que hicieron que entrar y salir del circuito fuera desafiante a veces. Estoy seguro de que el conocimiento reunido este fin de semana se utilizará para mejorar», afirma el británico para añadir.
Brawn vuelve a insistir en que Liberty Media tratará de ayudar a los organizadores para que la situación vista este año no vuelva a suceder la próxima temporada. Si tenemos en cuenta la asistencia que hubo al circuito, los atascos son un poco preocupantes y pueden suponer un problema que dificulte el trabajo.
«Desde nuestro lado, siempre estamos trabajando para ayudar al promotor, el circuito y las autoridades locales a lograr un buen flujo de tráfico en los fines de semana de Gran Premio y dejar que los aficionados se centren en este gran espectáculo deportivo», declara, para concluir, Brawn.



