Romain Grosjean supera uno de sus principales miedos gracias a la IndyCar
Romain Grosjean ha vuelto a competir tras su grave accidente en el pasado Gran Premio de Bahréin en el que su monoplaza se partió en dos tras impactar contra una de las barreras del trazado de Sakhir. Dicho accidente provocó una enorme bola de fuego que pudo costarle la vida al francés, sin embargo, consiguió salir por su propio pie de la bola de fuego que era su monoplaza. Meses después, volvió a competir gracias a su llegada a la IndyCar, donde ha conseguido ya una pole y un podio. Pero la condición para competir en la IndyCar por parte del propio Romain Grosjean era no competir en óvalos.
Este tipo de circuitos le han dado mucho respeto siempre a Romain Grosjean y más aún tras su grave accidente en el pasado Gran Premio de Bahréin de Fórmula 1 2020. Pero la IndyCar parece haber enganchado al piloto francés, ya que deja atrás sus miedos y competirá por primera vez en un óvalo, estando presente en el World Wide Technology Raceway Gateway en Illinois el próximo 21 de agosto.
«He estado en podios de Fórmula 1, pero nunca había recibido tanta energía y amor por parte de los aficionados. Incluso mi mujer lloró viendo la carrera desde casa. Me dijo que a la gente le ha encantado todo lo que he hecho durante los últimos seis meses. Es algo increíble, es precioso», comenta Romain Grosjean.



