Otmar Szafnauer temía que Force India acabara como Caterham o Manor
El director de operaciones de la ya rescatada escudería Force India, Otmar Szafnauer, ha reconocido que temió que la formación con base en Silverstone acabara como otros equipos en la Fórmula 1 de estos últimos años, desapareciendo. Y es que, tras entrar en concurso de acreedores, la situación de la formación propiedad ahora de un consorcio de empresas canadienses lideradas por Lawrence Stroll, padre de Lance Stroll, actual piloto de la parrilla, llegó a límites complicados y la incertidumbre se estableció en torno al futuro del equipo.
Pese a todos estos malos momentos, ahora la situación parece haberse solucionado, aunque el propio Szafnauer admite que llegó a temer por el futuro del equipo y que pensó en lo ocurrido con otras formaciones años atrás, como pudieron ser Caterham o Manor, y lo que acabó ocurriendo con ellas una vez entrar en procesos de administración tras caer en la quiebra.
«Cuando entramos en concurso de acreedores, ya había habido antes dos equipos que estuvieron así y no salieron», declara el propio Szafnauer en palabras recogidas por Motorsport. «Por lo tanto, había mucha inquietud y mucha ansiedad entre todos los miembros del equipo, porque no sabíamos cómo acabaría. Es un gran alivio saber que el equipo tiene futuro. Podremos continuar como un equipo normal de Fórmula 1», afirma el actual director de operaciones de la formación.
Sin embargo, aunque el futuro de Force India parece haberse solucionado, según ha comentado el propio Szafnauer, su futuro en el equipo no viene asegurado con la nueva gerencia, y tampoco el del actual director técnico de la formación, Bob Fernley. Pese a ello, Szafnauer espera que la nueva directiva continúe con la organización actual del equipo.
«Es pronto», comenta el propio director de operaciones al ser preguntado por este tema. «Espero que mantengan a los antiguos responsables. Esto acaba de pasar y no me he sentado con los nuevos propietarios para hablar de qué quieren hacer. Próximamente mantendremos todas esas conversaciones. Hay que mirar hacia adelante, y no mirar hacia atrás», sentencia el propio Szafnauer.



