Nico Rosberg, sobre Ferrari: «Necesitan gestionar la presión en 2019»
La temporada 2018 no concluyó de la forma que en Ferrari hubieran querido, ya que al principio de la misma aspiraban a conseguir ambos títulos y terminaron sin ninguno de ellos, fruto de los errores de Sebastian Vettel, el equipo y algunos cambios inesperados. Nico Rosberg hace balance sobre el pasado año y los motivos que impidieron la coronación de la Scuderia, analizando también lo que depara esta nueva campaña.
En los dos últimos campeonatos de Fórmula 1, Ferrari, por primera vez desde hace algunos años, ha estado realmente cerca de lograr el tan ansiado título, que se les resiste desde hace más de una década. Sin embargo, no lo han obtenido por la «caída libre» a la que se arrojaron en ambas ocasiones, pues comenzaron la temporada muy fuertes y con el liderato en la tabla y terminaron muy lejos del objetivo por el cúmulo de errores de Sebastian Vettel, como el abandono en el Gran Premio de Alemania o los trompos de Italia, Japón y Estados Unidos. Además, la inestabilidad del equipo, sobre todo a partir del fallecimiento de Sergio Marchionne, ha afectado al rendimiento.
Tras analizar la temporada 2018, Nico Rosberg cree el dorsal número 5 y la propia Scuderia deben mejorar después de los cambios realizados en los últimos meses, como la marcha de Maurizio Arrivabene y la consecuente sustitución de Mattia Binotto, y dejar la presión que les arrebató las opciones en la pasada campaña. Por otra parte, el fichaje de Charles Leclerc le produce dudas y explica lo que podría ocurrir.
«Tanto Sebastian como el equipo necesitan mejorar en general, porque cometieron demasiados errores el año pasado, cuando deberían haber ganado el Mundial. Han hecho algunos cambios, han cambiado a Arrivabene y han puesto a Binotto, por lo que han tocado los cargos más altos. Sintieron la presión el año pasado, porque en Ferrari es donde más hay, tienes a todo un país contigo, así que necesitan gestionarla este año. También tendrán a Leclerc, lo que puede ser positivo o negativo y contraproducente», opina Rosberg.

