Los circuitos de F1 preferidos de los aficionados
El rugir de los motores, las chispas que saltan, el calor del público… La primera experiencia en un circuito de F1 no se olvida nunca.
Sin embargo, como ocurre con la mayoría de aficiones, uno siempre quiere más. Por suerte, en este deporte las carreras no se acaban, y su naturaleza impredecible siempre depara alguna que otra sorpresa.
El gran éxito del motor en los últimos 70 años ha supuesto la creación de circuitos espectaculares que escenifican grandes duelos que hacen las delicias de los aficionados.
En este artículo hablaremos sobre los más famosos del mundo, aquellos que todos los aficionados a la F1 querrían visitar al menos una vez en la vida.
Circuito de Spa-Francorchamps
A los aficionados a la naturaleza les encanta este circuito. Conocido simplemente como Spa, su ubicación idílica en las Ardenas belgas es un paraíso para los amantes de la F1.
La pista también es única, con una de las curvas más célebres del planeta (Eau Rouge), escenario a lo largo de la historia de múltiples choques entre los mejores pilotos.
Un mar naranja invade este entorno verde cada vez que se disputa un Gran Premio. ¿A qué se debe tal cosa? A los miles y miles de aficionados holandeses que cruzan la frontera cada año para animar el ambiente, sobre todo ahora que Max Verstappen participa en el mundial.
Circuito de las Américas
Con un nombre tan grandilocuente (conocido también como el COTA), lo más lógico es esperar algo especial de este circuito.
Y, sin duda, ofrece una experiencia única, como su primera curva en subida y su auténtico ambiente tejano. Los Estados Unidos han tenido que esperar mucho para contar con un circuito de F1 exitoso, pero el COTA no decepciona a nadie, con una pista espectacular rodeada de ruidosos aficionados.
A punto de cumplir ocho años, el circuito cuenta con cada vez más seguidores. Tanto a los aficionados como a los pilotos les encanta su diseño y no dudan en considerarlo uno de los mejores del mundo, motivo por el cual lo hemos incluido en esta lista.
Y por si con el Gran Premio de F1 no hubiera suficiente, la cercana ciudad de Austin es ideal para pasarlo bien. La diversidad de los aficionados garantiza que no haya dos noches iguales y asegura grandes dosis de animación hasta el amanecer.
Circuito Yas Marina de Abu Dhabi
Dubái es famoso por su riqueza y glamur. Por ello, no sorprende que el circuito esté rodeado de centros comerciales, apartamentos y hoteles ultramodernos. Algunos de ellos cuentan incluso con vistas a la pista desde sus balcones o terrazas.
Sin embargo, en contraste con tanta ostentación, el circuito no siempre ha logrado estar a la altura de las expectativas. Su diseño es considerado aburrido por muchos pilotos, aunque en sus diez años de historia ya ha vivido algún que otro duelo que ha mantenido a los espectadores al borde de un ataque de nervios.
Eso sí, si los aficionados se aburren, siempre pueden visitar el parque temático Ferrari World, adyacente al recinto. El parque «más emocionante del mundo» incluye múltiples atracciones inspiradas en la marca italiana que dispararán la adrenalina de los amantes del motor.
Además, la propia ciudad de Abu Dhabi es conocida por el buen trato que procura a sus visitantes, algo que pueden aprovechar los aficionados a la F1.
Circuito de Mónaco
El circuito del que todo el mundo habla. Sinónimo de glamur, fama y riqueza, Mónaco cuenta con un circuito urbano construido en sus famosas calles adoquinadas.
Durante casi un siglo, los espectadores han sido testigos de cómo los mejores pilotos del mundo han conseguido maniobrar sus bestias de casi 1000 CV de potencia por las estrechas curvas del barrio de Montecarlo. El circuito de Mónaco ha vivido grandes momentos y grandes decepciones y, como en el resto de escenarios, los ganadores acaban empapados en champán y los perdedores se marchan con la cabeza gacha.
Lo bueno del GP de Mónaco es que la diversión no pasa solo por lo que ocurre en la pista. Un viaje a Montecarlo te permitirá vivir en primera persona el lujo más absoluto, ya sea jugando a la ruleta francesa en su célebre casino o buscando famosos por sus calles.
Todo ello se une para formar la joya de la corona de la F1, el objeto de deseo de todos los aficionados.
Circuito de Silverstone
Silverstone es al abuelo de los circuitos de carreras y uno de los más importantes de la historia.
En sus 70 años de vida ha sido testigo de grandes batallas, incluida una gran remontada de Lewis Hamilton tras ser sacado de la pista por Kimi Raikkonen. Es un escenario famoso por su acción sin pausa.
Eso sí, su entorno se contradice un poco con lo que pasa dentro. Ubicado entre dos pintorescos pueblos del sur de Inglaterra, está alejado de las grandes ciudades, lo que complica un poco su acceso. A pesar de todo, si quieres escapar de la realidad y sumergirte de pleno en el paraíso de la F1, este es el circuito más adecuado.
Ahora bien, puedes estar tranquilo, porque no te aburrirás. Los fines de semana de Gran Premio se organizan conciertos y otras actividades, y los aficionados pueden disfrutar de la tecnología más avanzada, como de un aparato denominado F1 Vision que les permite consultar datos sobre todos los aspectos posibles de la carrera y ver vídeos de lo que ocurre a bordo de los monoplazas.
Circuito de Monza
Viaja a Monza y mézclate con los tiffosi de la F1 locales, ataviados todos con los colores de la escudería Ferrari. Su pasión y emoción dan vida a la prueba y seguro que con ellos aprendes alguna que otra palabrota italiana.
En la edición de este año, los ferraristas enloquecieron viendo a Charles Leclerc alzarse con el triunfo en el Gran Premio de Italia.
El circuito en sí es muy clásico, con gradas antiguas y un entorno natural, y lleva casi un siglo en el calendario de la F1. Está tan integrado en la cultura local que equipos de toda la vida como Ferrari o, en su día, Alfa Romeo, lo consideran su hogar.
Monza es un poco la meca de la F1, de modo que todos los aficionados a las carreras deberían visitarlo alguna vez en su vida. Eso sí, no te olvides de las palabras italianas que aprendas.

