Jornada productiva y favorable para los dos pilotos del equipo Sauber
El equipo suizo Sauber ha completado una jornada favorable en la segunda semana de pruebas en Barcelona. Sus dos pilotos oficiales tuvieron contacto con el C36-Ferrari y lograron mas de 100 vueltas al circuito de Montmeló, lo que brindó al equipo aires de esperanza para la nueva temporada de Fórmula 1.
Luego de una lesión de espalda en la ‘Race of Champions’ el pasado 21 de enero, Pascal Wehrlein, piloto oficial de la escudería, se ausentó durante la primer semana de pruebas, que tuvo lugar entre el 27 de Febrero y el 2 de Marzo. Su reemplazo fue el italiano Antonio Giovinazzi, tercer piloto de la escudería Ferrari, y si bien logró un excelente desempeño, el propio alemán se mostró muy contento con los resultados tras apenas dos días de prueba.
«Fue un día positivo para mí. Pude familiarizarme más con los procedimientos del coche y encontrar la velocidad para realizar una serie de trucos. Tuvimos un programa intensivo de la mañana, con el trabajo de puesta a punto y pruebas de aerodinámica, durante el cual hemos aprendido mucho. Con todo, es mejor para mí todos los días», declara el ex piloto de prueba del equipo Mercedes.
En cuantos a los tiempos de los monoplazas del equipo que fundó Peter Sauber, todavía se encuentra entre los últimos de la lista, pero el resto del trabajo alcanzó resultados que ni los propios miembros del grupo esperaban. Un gran manejo de los nuevos compuestos de neumáticos, del sistema de configuración y la figura aerodinámica que todos desearon desde el primer día, resumen las andanzas de los suizos.
Marcus Ericcson, compañero de Pascal Wehrlein, hizo un balance de lo recorrido hasta el momento y alentó a todos los seguidores de Sauber F1 Team con la idea de que el progreso todavía es posible. Con la información que extrajeron hasta hoy los pilotos esperan otra jornada positiva en las vueltas de mañana cuando coincidan con los equipos de Mercedes y Renault.
«Ha sido un día muy ocupado para nosotros, tratando de entender nuestro nuevo coche», asegura Ericsson. «Tanto Pascal como yo, hicimos un montón de vueltas para seguir evaluando las diferentes opciones de configuración. Algunas cosas que probamos eran positivas, otras negativas, como suele pasar. Tenemos toneladas de datos para analizar y entender mejor el coche para progresar mañana», sentencia el sueco.
