El entorno de Honda, molesto por la falta de apoyo de su presidente
La alianza McLaren-Honda sigue haciendo aguas por todas partes. A los pésimos resultados cosechados durante la presente temporada se le unen los rumores de una posible ruptura de cara al 2018 y la falta de apoyo al entorno de la marca japonesa por parte de su presidente, Takahiro Hachigo.
Fuentes de la prensa japonesa cercanas a Honda han explicado que las entradas y salidas de la marca en la Fórmula 1 han producido altibajos que les han impedido mantener una cierta regularidad. Además, aseguran que el principal problema de Honda es la puesta a punto de su motor de combustión.
«Honda estaba en la Fórmula 1 en los 80, luego se fue en 1992, volvió en el 2000, se fue en 2008 y regresó de nuevo en 2015. Todo esto les ha hecho tener muchos altibajos y, de algún modo, te pierdes en los tiempos de la Fórmula 1. Es lo que dice Hasegawa cuando le preguntamos. Mercedes, Ferrari y Renault llevan teniendo su motor de combustión desde hace muchísimos años. Para Honda, ese es su principal problema, además de otros procedimientos. Y sólo en tres temporadas aún no pueden ponerlo a punto», comentan las fuentes de la prensa japonesa al diario español «El Confidencial».
Por otro lado, admiten estar muy decepcionados con Honda en el país nipón, pero añaden que la perspectiva tan negativa de la prensa europea no ayuda a mejorar las cosas.
«En Japón estamos muy decepcionados con Honda, es cierto que tienen la culpa. Ellos todavía no dicen si van a acabar la unión con McLaren, pero hay muchas cosas que no ayudan, como que en la prensa europea tengan una versión tan negativa. Esa presión va a ser buena para que los ingenieros se pongan las pilas, pero nada buena para la política de la empresa», continúan.
Respecto a la forma de trabajo de los japoneses, aseguran que Éric Boullier ha repetido en innumerables ocasiones que deben cambiar su cultura, pero la indiferencia mostrada por el presidente supone un gran problema.
«Boullier ha dicho muchas veces que Honda debe cambiar su cultura. En la Fórmula 1 es importante ser ágil, pero Honda va a su rollo. Y los ingleses no lo entienden. En Japón, si no ganas, es mejor no decir nada. No queremos contar excusas ni hablar más de la cuenta, así es nuestra cultura del samurái. El presidente de Honda no dice nunca nada; no sé qué hacen dentro, pero eso es un gran problema. Si el presidente de Honda dijera algo, podríamos difundir más el automovilismo y crear más historias, pero no hay remedio. Una empresa de coches tan grande debería apoyarles más, como hace Ferrari», concluyen.