Pérez avisa sobre los F1 de 2026: «Pronto va a pasar algo malo, son demasiado peligrosos»
Los monoplazas de la Fórmula 1 de 2026 han sido realmente cuestionados con su estreno en pista esta temporada. Unos monoplazas que tienen una gran dependencia de la energía eléctrica, de su gestión y sobre todo, de la carga de las baterías en todo momento en pista, algo que ha provocado diferenciales de velocidad realmente notables entre coches dependiendo de la cantidad de energía disponible para la parte eléctrica en la batería. Una tecnología que fue duramente criticada a principio de temporada, especialmente después de que Oliver Bearman sufriera un accidente espectacular en el Gran Premio de Japón. El piloto de Haas perdió el control de su coche tras realizar una maniobra evasiva al encontrarse en pista con Franco Colapinto, que circulaba más lento, durante la carrera. Y es que este accidente confirmó los temores sobre las nuevas unidades de potencia de la F1, con un 47 por ciento de energía eléctrica, lo que crea un contraste sustancial entre los monoplazas en función del uso que se haga de la energía.
Desde aquel accidente, la Federación Internacional de Automovilismo tomó cartas en el asunto, limitando la potencia de la batería y sobre todo, con ajustes en el reglamento de motores que reducen la necesidad de recurrir a tácticas de «levantar el pie y dejar rodar». Pero Segio Pérez habla claro a su llegada este fin de semana a Malasia, asegurando que los actuales monoplazas siguen siendo muy peligrosos y prevé que algo malo va a pasar.
«Por encima de todo, es una carrera en la que tenemos que analizar a fondo lo que está pasando con la gestión de la energía y las diferencias entre los motores. Estuve a punto de tener un choque tremendo con Liam Lawson cuando me defendía de él, porque la diferencia en el uso de la energía y la potencia entre los motores es demasiado peligrosa. Y me temo que pronto va a pasar algo malo si no hacemos algunos cambios en el reglamento. Espero que sean capaces de reducir la brecha porque, por el momento, da la sensación de que Mercedes y Red Bull tienen un motor muy potente y pueden ponerte en situaciones en las que el despliegue es muy deficiente y muy diferente al nuestro. La diferencia de velocidad es demasiado peligrosa», comenta Sergio Pérez.



