Nikita Mazepin se desvincula de la posible compra de Williams por parte de su padre
El piloto ruso Nikita Mazepin, que actualmente milita en el Campeonato FIA de Fórmula 2 de la mano del equipo ART, ha querido comentar los rumores que sitúan a su padre como posible comprador del equipo Williams de Fórmula 1, aunque esta información no haya sido confirmado por ninguna de ambas partes. Pese a que la compra del equipo británico por parte de Dimitri Mazepin colocaría a su hijo cerca de un asiento en Fórmula 1 gracias a una situación similar a la ocurrida con Lance Stroll, Nikita Mazepin se desvincula de todo y afirma que solo se centra en correr.
Actualmente, Mazepin hijo está sufriendo bastante en su primera temporada en la Fórmula 2, habiendo logrado tras cuatro carreras solo cuatro puntos y una octava plaza en Bakú como mejor resultado. Debido a esto, el piloto ruso parece no querer tener nada que ver con los negocios de su padre en cuando a la posible compra, según se supo en el Gran Premio de China, del equipo Williams, por lo que no mira más allá de mejorar su rendimiento en pista.
«Todo lo que puedo decir es que tengo una relación normal con mi padre, pero no hablo con él sobre los equipos de Fórmula 1, ese es su negocio, yo estoy interesado en las carreras«, afirma el piloto ruso declarando sobre el tema. «Por supuesto que escucho lo que mi padre me aconseja, pero el negocio relacionado con la Fórmula 1 no es mi responsabilidad, mi trabajo es tener éxito en mi carrera, conducir lo mejor posible y llegar al podio», explica Mazepin.
Además, el actual piloto de ART en Fórmula 2 considera no estar preparado para dar el salto hacia la Fórmula 1, por lo que descarta que, si su padre se hiciera con el control de Williams como se ha rumoreado, él formara parte del acuerdo, ya que según explica, no tiene, por ahora, ni los resultados ni un contrato encima de la mesa.
«Nunca he confirmado esta información y no tengo mucho que decirte al respecto, todo lo que puedo decirte es que no estoy listo para la Fórmula 1», afirma. «Los resultados no están ahí, ni siquiera hay un contrato.»



