Eric Boullier, sobre Honda: «Como marca, encajábamos bien, pero no en resultados»
Se avecina una temporada de cambios profundos en McLaren. El equipo británico cambia el «corazón» de su máquina, al pasar de propulsores Honda a Renault, esperando pasar de un año repleto de descontentos y desilusiones, a un horizonte prometedor con una gran meta final, ganar.
Pero para que esto se haya llevado a cabo, han hecho falta muchas manos. Muchas personas implicadas, equipos, sponsors, pilotos e incluso hasta la federación tuvieron que arrimar el hombro en las negociaciones para que los nipones no salieran por la puerta trasera de la categoría reina tras su fiasco.
Ahora, el jefe de equipo de los de Woking, Eric Boullier, habla sobre ello, mucho mas liberado de esa presión constante en la que estaban con el matrimonio nipón, y con una media sonrisa en la cara, eso si, sin confiarse ni prometer, porque los hombres son esclavos de sus palabras y promesas.
«Allá por el mes de febrero, fui a hablar con la dirección, datos en mano, les dije que otro año así no podíamos seguir. En Barcelona, y tras dos años duros, vimos que iríamos para atrás en lugar de para delante, había que buscar una solución», admite Eric Boullier.
Y para el galo, lo mas importante es mantener a todo el equipo técnico que ha hecho posible llegar a este punto. A todos aquellos que han posibilitado que, pese a un motor endeble y sin potencia, el chasis y la aerodinámica de McLaren estén en el top 3, y eso es lo que da grandes esperanzas para el futuro. Pero convencer a las personas con hechos imperceptibles es complicado, de ahí el gran reto de mantener a todos los que han trabajado en este proyecto.
«El miedo real era perder a todo este equipo humano. Desde principio de año se habló de ello. Este 2017 ha traído cosas positivas: el chasis. Mirar donde estamos con lo que hemos tenido es magnifico, una gran recompensa. Todos estamos convencidos de poder ganar, el desarrollo del coche irá hacia arriba», manifiesta Eric Boullier, cauto pero confiado.
Pese al traumático divorcio con Honda, el francés termina diciendo que no fue ni mucho menos a gritos o con peleas. Fue lo mas cordial posible, conscientes ambos bandos que no era el momento de que esta relación fructificara, pero pese a todo, deseándole a Honda lo mejor en su futuro en la categoría reina.
«Como marca, encajábamos bien, pero no en resultados. Después de tres años sin conseguirlos, éramos conscientes que ni el momento ni la madurez eran las adecuadas para nosotros. Seguirán en su desarrollo buscando el éxito, y con lo rápido que cambia esto, creo que estarán ahí», finaliza el jefe de equipo de McLaren.



