¿Volverá McLaren a sus orígenes con el color naranja?
Los ya conocidos bólidos plateados de la escudería de Woking no siempre han tenido un color tan discreto. De hecho, el color tradicional de McLaren era el naranja, cuyo origen se remonta a los años 60, aunque en 1997 tuvo que dejar paso al ya famoso plateado.
Sin embargo, la marca británica ha intentado recuperar el color en varias ocasiones, la más reciente fue hace diez años, durante unas pruebas de pretemporada de la Fórmula 1 2006. El Circuito de Jerez fue entonces el escenario para ese cambio de color, en el que los pilotos probadores de la escudería, Pedro Martínez de la Rosa y Gary Paffett, probaron el MP4-21 pintado de naranja. Ya en aquella época se especuló con un cambio definitivo en la tonalidad del monoplaza, aunque días más tarde McLaren acababa con las especulaciones al continuar con su ya conocido color plateado.
Ya en la temporada 2015, y con la vuelta de la alianza McLaren-Honda, se especuló con la vuelta a los colores blanco y rojo que lucieron los monoplazas de Woking en la época de los 80, cuando Prost y Senna manejaban dichos monoplazas. Estos colores eran más representativos de una conocida marca tabaquera, por lo que desde McLaren optaron por el color grafito con tonos rojos, que pusieron a partir del Gran Premio de España, descartando un año más el narnaja.
No obstante, para la presente temporada aun no se conoce la coloración que tendrán los bólidos que conducirán Jenson Button y Fernando Alonso, y aún cabe la posibilidad de que McLaren regrese a sus orígenes, y vuelva a lucir el mítico color naranja que tanto gusta a sus aficionados y a los puristas de la Fórmula 1 en el nuevo MP4-31.