Una prohibición de última hora provoca malestar en el equipo Peugeot
Este es el último año de la marca del león en la competencia más dura del planeta, pero desde el comienzo ya tuvo dolores de cabeza debido al limite de peso con el que competirán definitivamente con sus vehículos frente a los 4×4 de Toyota y MINI.
La edición de 2017 tuvo en el podio celebrado en Buenos Aires, Argentina, a los vehículos del equipo Peugeot como máximas figuras. El fabricante francés dominó los primeros lugares de su categoría sin dejarle lugar alguno a las máquinas de sus rivales, Toyota y MINI. Stéphane Peterhansel se hizo de la victoria por segundo año consecutivo, un triunfo que solo debió defender ante su compañero de equipo, Sebastién Loeb que acabó a tan solo algo más de cinco minutos de su compatriota.
Sin embargo, este año la situación parecería no ser la misma. Al parecer, después de llegar a Lima, Perú, Peugeot se encontró con una noticia poco agradable, esto sería debido a que el reglamento definitivo prohíbe el uso de mapas como apoyo al GPS de la organización. Los mapas que serán utilizados por los copilotos de cada vehículo dejarán hasta ahora retomar la marcha correcta en caso de pequeñas pérdidas que se sufran en carrera o asegurarse de que iban por el camino correcto si es que el libro de ruta no estaba bien detallado, sin embargo, desde este momento, la ASO no permitirá su uso en plena competición.
«los mapas son necesarios de cara a una buena navegación y forman parte integrante de los raids. Prohibirlos equivale a prohibir al coche que se pierde, y eso puede ocurrir dado que el roadbook perfecto no existe, recuperar su camino en tiempos que le permitan permanecer en la lucha por la victoria final… No nos parece que realmente se corresponda con el espíritu deportivo que debería prevalecer en una prueba como ésta», señala Bruno Famin en declaraciones recogidas por «AUTOhebdo».
Por su parte, el nueve veces campeón del World Rally Championship, Sebastien Loeb se mantiene en la misma línea y cree que la decisión tomada por la organización es un poco peligrosa para los pilotos.
«La prohibición de los mapas es un problema. A veces son útiles para reposicionarse y retomar la marcha sobre una buena base. Complicará las cosas», finaliza Sebastien Loeb, piloto del equipo Peugeot.

