Sitúan a McLaren entre los candidatos al podio
Año nuevo, vida nueva. Tras tres temporadas más que decepcionantes a nivel deportivo, McLaren podría situarse en 2018 más cerca del nivel que se le debe exigir por historia. Para muchos, la escudería de Woking será, después de mucho tiempo, una de las candidatas a pelear de manera regular por el podio. La razón: el cambio de motor.
Ya durante el curso pasado, los entendidos aseguraban que McLaren con un motor decente hubiera luchado por el podio. Pues bien, ha llegado la hora de la verdad. Los británicos, que soñaron con establecer un binomio tan exitoso con Honda como el pasado, renunciaron al final de la campaña pasada a mantener al fabricante japonés como surtidor de motores. Su lugar bajo el chasis lo ocupará Renault. No será hasta dentro de dos semanas cuando McLaren presente en sociedad su nuevo bólido y la expectación es máxima. Sin embargo, las primeras valoraciones, como es habitual en estas fechas, ya circundan por el ‘paddock’. Y atendiendo a lo que se comenta entre bastidores, los ingleses sí han acertado esta vez con la configuración del coche. Romain Grosjean, actual piloto de Haas, es uno de los que ve muchas virtudes al mismo. De hecho, el galo se atreve a colocar a McLaren a la altura de Red Bull. Palabras mayores.
¿Cambio radical a las aspiraciones de Alonso?
Si ha habido un equipo junto a Ferrari que ha cuestionado la autoridad de Mercedes en los últimos años, ese es el de las bebidas energéticas. ‘McLaren va a ser muy fuerte. Tienen grandes recursos, cuentan con la fábrica más grande de la F1, y el motor Renault es bastante bueno’, dijo Grosjean para ser exactos a ‘Motorsport’. De andar en lo cierto, Fernando Alonso disfrutará de su campaña más placentera en esta segunda etapa en Woking y quién sabe si, de manera imprevista, se puede colar en la pelea por el título. Las casas de apuestas no arriesgan a situar al español en el pelotón de cabeza junto a Lewis Hamilton y Sebastian Vettel, pero si las predicciones se confirman con buenos resultados en la pretemporada y en las primeras carreras, su candidatura daría un vuelco espectacular.
La última vez que Alonso se vio en una situación así fue en 2012. Aquel año terminó segundo en la general y, desde entonces, una mala decisión a la hora de elegir un proyecto ganador le ha condenado a vivir desde la distancia el mayor reto posible para un piloto en la F1. No en vano desde que dejó Ferrari, Alonso solo ha logrado acabar en una ocasión entre los diez primeros de la general, en 2016.
La falta de adrenalina que genera esa lucha, que ahora le es ajena, ha motivado que pruebe emociones nuevas en la Indy Car, las 24 Horas de Daytona y próximamente las de Le Mans. Con permiso de su escudería, Alonso ha vestido fugazmente los colores de otros equipos en otras competiciones para sentirse de alguna manera realizado. De hecho, tiene previsto participar con Toyota en las 24 horas de Le Mans, pero sí realmente el McLaren funciona en este 2018 se centrará, casi seguro, exclusivamente en lograr el que sería su tercer título de pilotos.