Sanción para Carlos Sainz en Bakú, cinco puestos en la parrilla de salida
Previo a la celebración del Gran Premio de Azerbaiyán la parrilla sufrió cambios en la salida tras una jornada de clasificación que dejó un sabor agridulce para Carlos Sainz. El piloto español, había logrado llevar su monoplaza hasta la Q3, asegurando una prometedora novena posición. Sin embargo, una investigación de los comisarios de la FIA terminó por costarle cinco puestos de sanción.
La penalización se originó tras un incidente en pista donde Lando Norris se salió del trazado, lo que provocó la activación de banderas amarillas entre las curvas 2 y 3. Aunque el equipo advirtió al madrileño por la radio con la instrucción de levantar el pie del acelerador, los datos de la telemetría confirmaron que no hubo una reducción de velocidad suficiente en el sector inicial.
Ante los cuestionamientos de los oficiales, Sainz argumentó que su intención era mostrar una respuesta generalizada a lo largo de toda la zona afectada y no una frenada abrupta en plena recta.
«Los comisarios no aceptaron que el posterior aumento en la intensidad de la señal de control del Sector 5 constituyera una respuesta «global» suficiente que abarcara ambos sectores», comentó.
Ante dicha situación, Sainz descendió desde la novena hasta la decimocuarta plaza de salida, sumando además dos puntos de penalización en su superlicencia para acumular un total de cuatro en los últimos doce meses. Este revés empaña los avances mostrados por el equipo británico en Bakú, donde estrenaron un paquete de mejoras aerodinámicas y un chasis más ligero. El ajuste reglamentario provocó un efecto dominó que benefició en la parrilla a Ollie Bearman, Liam Lawson, Alex Albon, Esteban Ocon y a Franco Colapinto, quienes escalaron posiciones de cara a la carrera. Por su parte, la sesión en el circuito callejero también dejó sanciones para otros protagonistas, como Sergio Pérez, penalizado con tres puestos por obstaculizar a Oscar Piastri durante la Q1.

