La salida de Newey amenaza la continuidad de Verstappen: ¿recurrirá Red Bull a Carlos Sainz en 2025?
La salida de Adrian Newey de Red Bull dibuja un panorama realmente incierto dentro de la estructura de Milton Keynes, que se sumerge en una visión de futuro compleja y que abre nuevos frentes para asegurarse la competitividad a partir de este momento. Ahora toca blindarse ante otras posibles fugas y crear un equipo fuerte. Carlos Sainz, ¿elemento clave de la ecuación?
Perder al aerodinamicista más importante de la Fórmula 1 moderna es el mayor varapalo de la historia de Red Bull. Desde el debut de la escudería, hace justamente veinte años, el ingeniero británico ha sido la pieza fundamental en el diseño y éxito del equipo anglo-austriaco. Juntos atesoran siete Campeonatos de Constructores y ocho Campeonatos de Pilotos en sus laureadas vitrinas.
Y lo cierto es que ésta escudería no se entiende sin la combinación Horner-Newey, una de las más icónicas en el ámbito técnico de todos los tiempos, por lo que el futuro de Red Bull parece desmoronarse a corto plazo. Si bien se intenta dar una imagen de sosiego ante los medios, defendiendo la capacidad del equipo de ingenieros que acompaña al «hombre del bolígrafo y la libreta» -no dudamos de que así sea-, difícilmente se emularán sus diseños milagrosos.
Y es que los diseños más «locos», radicales o basados en conceptos fallidos de otros equipos funcionan si traen consigo la firma de Adrian Newey, que, para colmo de Red Bull, pronto estará en la competencia. Probablemente como consecuencia de la guerra interna que pareció estallar Jos Verstappen hace unos meses, a pesar de la negativa del motivo con la que se ha intentado convencer en las últimas horas, la grave situación dentro la escudería podría convertirse en extremadamente crítica.
La llegada de Ford como motorista en 2026 nunca ha entusiasmado a Max Verstappen, que ve amenazado su dominio cuando esta alianza se materialice en menos de dos años. Se ha hablado mucho de que abandonará el equipo de cara al nuevo reglamento, buscando un asiento más consolidado y fiable en cuanto a la unidad de potencia. La crisis actual llama a un más que probable afianzamiento de esta decisión, que incluso podría producirse a finales de este mismo año.
Y es aquí donde entra la candidatura de Carlos Sainz. Siendo el único piloto puntero con total disponibilidad en el mercado a corto plazo, existe la necesidad de contar con un líder ante la probable marcha de su piloto campeón. De salir el neerlandés, como se espera para 2025 o 2026, Milton Keynes se vería sin ningún sustituto de nivel. Blindar al español este mismo año, asegurando sus servicios ante un posible acuerdo multianual que pueda firmar con Audi o Mercedes, sería la solución frente a un panorama que sería desolador y pondría en peligro la supervivencia del equipo.

