Renault se fija como objetivo acabar cuarto en el Mundial de Constructores, por delante de Haas
Mercedes, Ferrari y Red Bull dominan en lo alto de la tabla del Mundial, tanto de pilotos como de constructores, del campeonato de Fórmula 1. Por detrás, la lucha por ser el mejor de la mitad de parrilla está muy disputada entre Renault, que mantiene la cuarta posición, y Haas, que le sigue con una diferencia de 16 puntos de desventaja. Una situación que estará muy comprometida en la segunda mitad del campeonato, tras el parón veraniego.
Aspirar a algo más es imposible para el equipo francés, que tiene a Red Bull a 141 puntos por delante. Por ello, la escudería del rombo quiere acabar con la cuarta plaza en el Mundial de Constructores al final de la temporada, pero Haas, e incluso Force India y McLaren, podrían ponérselo complicado.
«Si podemos recuperar el cuarto lugar el año que viene y reducir la brecha con los mejores equipos, todo está bien. Cinco años son el mínimo a día de hoy para volver a lo más alto, y estamos en el camino correcto con nuestra meta de ser el cuarto este año», ha dicho Bob Bell, renovado en Renault como consultor técnico.
A lo largo de la historia de la Fórmula 1, un equipo siempre ha necesitado más o menos un lustro para llegar a la cima después de su entrada. Sin embargo, la Fórmula 1 de hoy es tan compleja que un desarrollo tan rápido resulta mucho más difícil. Por eso, Renault volverá a introducir piezas nuevas en su monoplaza, comenzando por un nuevo fondo plano que se espera para Spa-Francorchamps. Una medida que esperan situarles por delante de Haas, que parece ser el cuarto mejor equipo en cuanto a rendimiento, no tanto en cuanto a resultados.



