Previo del Gran Premio de Rusia 2018: Primer «match ball» no matemático
Tras 15 apasionantes carreras, la Fórmula 1 viaja hasta Sochi para la celebración del Gran Premio de Rusia 2018. En esta recta final de campeonato, el continente americano será sede de 3 carreras, pero antes de eso, debemos centrarnos en Sochi, donde Sebastian Vettel debe ganar si quiere mantener vivas sus esperanzas de ser campeón del mundo vestido de rojo.
Matemáticamente, el mundial sigue muy abierto y Vettel depende de si mismo (si ganara todas las carreras sería campeón del mundo), pero los 40 puntos que le diferencian respecto a Hamilton hacen que cada una de las carreras restantes se convierta en un «match ball» o bola de partido no matemática.
Por detrás de las marcas de Brackley y Maranello, Daniel Ricciardo se siente en la necesidad de quedar por delante de Max Verstappen tras una temporada en la que el holandés está siendo el protagonista en Red Bull. Ricciardo dará el salto a Renault en 2019, de forma que Max Verstappen tiene todo listo para ser dueño y señor en el equipo de las bebidas energéticas.
Esta será además la 6ª última carrera de Fernando Alonso en Fórmula 1 (al menos por el momento). Aunque parezca increible, el piloto español es 8º en el mundial de pilotos y se encuentra por delante de ambos Haas, Carlos Sainz y los Force India entre otros. Desafortunadamente para él, mantener esta posición hasta el final del campeonato será una tarea imposible.

Datos técnicos del Gran Premio de Rusia
El Autódromo de Sochi será por 5º año consecutivo la sede del Gran Premio de Rusia. Un circuito permanente situado en pleno parque olímpico, un «tilkódromo» como muchos llaman a los trazados diseñados por el reputado ingeniero Hermann Tilke.
Con 5.848 metros de longitud, el Autódromo de Sochi es la 3ª pista más extensa de la temporada, únicamente por detrás de Spa-Francorchamps y Silverstone. Los pilotos completarán 309.745 kilómetros durante las 53 vueltas de duración de la carrera. Los rápidos primer y segundo sector, unido al técnico y lento tercer tramo de la pista será el continuo reto que los pilotos tendrán que afrontar durante el próximo fin de semana.
El de Sochi no es un circuito repleto de curvas de alta velocidad, pero sí contiene 2 extensos tramos que se hacen pisando el acelerador a fondo: la recta de meta hasta la curva 2 y el tramos existente entre las curvas y 13. Las velocidades puntas suelen ser superiores a los 330 km/h, pero veremos cual es el comportamiento de estos nuevos monoplazas en el circuito en cuestión.
Situándose a orillas del Mar Negro, el Autódromo de Sochi no tiene apenas diferencias de altura en todo su recorrido. Durante el 45% de la vuelta se mantiene a fondo el pedal del acelerador, mientras que el pedal de freno se pisa por completo durante el 19% de la vuelta. Durante el 39% del giro se activa el ERS.
El Pit Lane tiene una distancia de 483 metros que, junto con la parada, hará que los pilotos pierdan aproximadamente 26,5 segundos. El consumo en carrera es de unos 1’7-1’8 Kg/vuelta.
Pese a tener habilitadas 2 zonas de DRS, adelantar no es un trabajo sencillo en Rusia. Las curvas 2 y 13 son los dos claros puntos de adelantamiento, aunque en 2016 vimos valientes que lo intentaron en las curvas 4 y 5 con bastante regularidad.
Como contrapunto a la dificultad para adelantar durante la carrera, la distancia desde la parrilla de salida hasta la curva 2 es de 1100 metros, por lo que una buena o mala salida puede hacer crecer o decrecer sustancialmente las posibilidades de éxito de cualquier piloto.
En las 4 carreras realizadas hasta el momento en el Autódromo de Sochi, los únicos vencedores han sido los Mercedes de Lewis Hamilton (2014 y 2015) y Nico Rosberg (2016) y Valtteri Bottas en 2017. ¿Será capaz Ferrariu de revertir esta tendencia? ¡Te lo contaremos aquí, en TheBestF1.es!

