Nico Rosberg afirma que perder peso fue clave en su éxito de 2016
Nico Rosberg nacido en Alemania hace 32 años, tuvo una oportunidad con el equipo Williams en 2006, algo que cambiaría su vida luego de debutar con la escudería de Sir. Frank Williams. El talento lo tiene en la sangre, pues es hijo del uno de los bigotes más famosos en el mundo de la Fórmula 1, el campeón en 1982, Keke Rosberg. En sus inicios ya mostraba la madera de piloto que poseía, se proclamó campeón de la de la Fórmula BMW en 2002 y también lo hizo en la GP2 en el año 2005.
Tras once temporadas en la máxima categoría, el piloto alemán consiguió el sueño de su infancia, ser campeón del mundo de Fórmula 1. No lo tuvo nada fácil, ya que para lograrlo tuvo que enfrentar a uno de los pilotos más completos y agresivos de la parrilla, Lewis Hamilton. La temporada 2016 estuvo tremendamente igualada entre ambos pilotos, tanto en calificación como en carrera y se decidió por pequeños detalles y un poco de suerte. Rosberg ha confesado que una de las claves del éxito fue enfocarse en su físico, más concretamente en su peso.
«Nuestro peso fue de suma importancia en 2016 porque nuestro coche estaba por encima del peso mínimo. Un kilo eran 4 centésimas de segundo, así que es muchísimo, por lo que perder dos kilos significaba que podía ganar casi una décima de segundo por vuelta” comenta Nico Rosberg.
El piloto alemán confesó que al inicio de la temporada padecía de sobrepeso, así que el primero objetivo que se planteó con su preparador físico fue perder peso. ¿Cómo lo consiguió? Nico asegura que la clave fue dejar de andar en bicicleta, con ello logró perder masa muscular y bajar un kilo aproximadamente.
“Tenía un poco de sobrepeso, así que me preguntaba que podría hacer para perder peso, y la solución fue dejar de andar en bicicleta, me hizo perder masa muscular, llegó el verano y yo había perdido un kilo y era más delgado”, sentencia.

