MotoGP ridiculiza las cifras de la Fórmula 1 en su visita a Austria
La vuelta de la categoría de MotoGP a territorio austriaco puede ser ya considerada de puro éxito. Y no sólamente porque el equipo Ducati haya conseguido su primera victoria en los últimos seis años con la victoria de Andrea Iannone, sino porque en el primer evento de este tipo que se celebra en el nuevo Red Bull Ring se ha superado en más del doble la afluencia de público que atrajo la Fórmula 1 este mismo año.
Si bien es cierto que la Fórmula 1 no atraviesa por sus mejores momentos en lo que a espectáculo y desarrollo se refiere, no es excusable que en la primera carrera de motociclismo celebrada en Austria desde 1997 se haya superado la cifra de visitantes que consiguió la F1 en su tercer año consecutivo viajando a territorio tirolés.
Para ser concretos y fijar cifras, el Gran Premio de Austria de Fórmula 1 llegó este año a las 46.000 personas en el circuito el día de la carrera, una cifra que aparentemente puede sonar a barbaridad pero se queda en ridícula cuando comprobamos los casi 100.000 espectadores que atrajo la carrera de MotoGP el domingo de carrera, una diferencia abrumadora en un país donde históricamente se ha tenido una mayor pasión por las competiciones de cuatro ruedas, con pilotos emblemáticos entre ellos como Niki Lauda.
Otro de los hechos que hacen que el fin de semana de motociclismo haya sido un éxito en Austria ha sido la vuelta del equipo italiano Ducati (ahora propiedad de Audi) a lo más alto de un podio de MotoGP. Además, el fabricante austriaco KTM ha revelado lo que será su moto del año que viene en la más alta categoría, a lo cuál se ha dado mucho bombo durante todo el fin de semana, pues recordemos que Red Bull es uno de los principales colaboradores de KTM en la competición.
Sin embargo, en lo que a promedio de espectadores por carrera contando retransmisiones por televisión se refiere, la Fórmula 1 sigue siendo la opción preferida por los telespectadores con casi 300 millones de usuarios por fin de semana, lo que supone una cifra diez veces mayor que la que recibe el motociclismo, aunque año tras año y carrera tras carrera, esta cifra se reduce.
No cabe la menor duda que ambas competiciones son por igual las más altas cunas del deporte de motor de sus respectivas categorías, sin embargo, la Fórmula 1 debe ponerse las pilas si lo que quiere es seguir manteniendo su legado, aunque como las cosas sigan marchando como hasta el momento, con tan poca competitividad por el campeonato y carreras tan sistemáticas, el futuro más inmediato de la Fórmula 1 pinta realmente negro.