Mercedes y Renault prefieren un motor similar al de 2015
Está claro que el dinero no crece en los árboles. Tenemos la idea de que los deportistas, tienen tanto dinero que pueden permitirse malgastarlo, algo que no es del todo cierto. En el caso de la Fórmula 1, cierto es que pilotos y equipos acumulan con cada Gran Premio una importante suma de dinero, pero esto no significa que se lo gasten de malas maneras; ni siquiera al tratarse de un gasto beneficioso para el equipo pueden derrocharlo.
Un monoplaza se compone de multitud de piezas, aunque evidentemente sin un motor que suministre potencia no podrá ponerse en marcha. Con el inicio de la temporada 2016 cada vez más cerca, los equipos trabajan sin descanso en todos y cada uno de los componentes de los monoplazas. pero a la hora de hablar del motor surgen dudas acerca del diseño y formato del mismo. Mercedes y Renault consideran que modificar en exceso los motores supondría un gasto excesivo para el equipo, y en su lugar optan por cambiarlos lo menos posible, dejándolos similares a los de este año.
El director de Mercedes AMG, Andy Cowell, explicó a los medios que cada cambio que se realizara en un motor, por pequeño que fuera, costaría dinero al equipo, y hay otras partes de los monoplazas que se podrían mejorar empleando ese dinero que no se ha invertido en la modificación de la unidad de potencia.
«Para ahorrar dinero, necesitarías bastarte en el turbo V6 de 1,6 litros. Cada nuevo diseño consume dinero, no importa lo simple que sea el concepto nuevo de motor«, declara Cowell.
Remi Taffin, director de Renault, piensa de la misma manera que Cowell y no cree que modificar el motor en exceso sea tan beneficioso para un equipo, al menos a corto plazo. No obstante, añade que si se modificara el flujo de combustible de los monoplazas, podrían aumentar la potencia del motor, lo cual sí sería algo a favor. Aunque Andy Cowell discrepa ante esta idea, pues nuevamente se entra en el terreno económico.
«Aumentando el flujo de combustible todo se calentará y deberá refrigerarse mejor y ser más fiable; eso cuesta dinero. Cada concepto nuevo implica el riesgo de que alguien venga con una idea mejor«, concluye el director de Mercedes.