Mercedes lleva trabajando en el monoplaza de 2019 más de un año y medio
Mercedes ha tenido marcado en el calendario la temporada 2019 y los cambios reglamentarios que se llevarán a cabo. La simplificación aerodinámica es una de las principales novedades para la campaña que comienza el mes que viene en Melbourne, con el Gran Premio de Australia, cita que determinará si los equipos han conseguido sacar partido a un reglamento que se actualiza en 2019.
Mercedes quiere seguir manteniendo su liderato y es por ello que llevan más de un año y medio trabajando en el W10 Hybrid, el monoplaza con el que competirán en la temporada 2019 de Fórmula 1. James Allison, director técnico de la estructura alemana, ha sido quien ha confirmado que este año es realmente importante y por ello, llevan trabajando un gran periodo de tiempo en el concepto que pondrán en pista en los test de pretemporada del Circuit de Barcelona-Catalunya.
«Un coche comienza a diseñarse mucho antes de lo que la gente piensa. De hecho, el W10 comenzó a idearse a finales de 2017. Los jefes de diseño de chasis y unidad de potencia se reúnen varias veces. Analizan qué partes se pueden implementar en el nuevo monoplaza que no hayan sido incluidas en el coche anterior. Después de muchas reuniones, noches de trabajo, cientos de diseños y dibujos enviados al día, la idea general es enviada a la gente que lo monta y después, todos los elementos pasan por unas pruebas exhaustivas», comenta James Allison.



