Cómo McLaren nunca llegó a confiar en Sergio Pérez
Una de las sorpresas del mercado de fichajes de cara a la temporada 2013 fue la salida de Lewis Hamilton de McLaren, un equipo ganador, al prácticamente nuevo equipo Mercedes, que poco a poco avanzaba en la tabla de tiempos, sin embargo, todavía era una estructura que habitualmente luchaba por las posiciones de mitad de tabla. Este movimiento hizo que McLaren decidiera apostar por Sergio Pérez, quien tras una excepcional temporada 2012 con Sauber, apostaba todo por los de Woking y abandonaba la Ferrari Driver Academy.
Un fichaje que no dio el resultado adecuado, ya que Sergio Pérez no consiguió tener el rendimiento que todos esperaban de él en McLaren. Una serie de aspectos hizo que el mexicano no se sintiera nunca cómodo en un equipo que no le permitió tener un monoplaza competitivo. Eso unido a la falta de confianza que desde el principio pareció haber en Woking, que no se fiaban en que Sergio Pérez fuera a ser el sustituto que necesitaban para suplir la salida de Lewis Hamilton.
«Los pilotos que tuvieron éxito en McLaren tenían un talento excepcional o eran muy fuertes psicológicamente. Pérez no era la primera opción de McLaren para sustituir a Lewis en ese momento, en el equipo no estábamos seguros de que fuese la decisión correcta. Cuando llegó, era obvio que iba a tener problemas con la cultura de McLaren. McLaren no era un lugar fácil políticamente en ese momento. Eso no quiere decir que no sea o haya sido un equipo brillante. Lo fue y quizá lo siga siendo. Recuerdo que incluso Giancarlo Fisichella me dijo una vez que no era un ambiente que le conviniese, y probablemente tenía razón», comenta el jefe de relaciones públicas de aquella época de McLaren, Matt Bishop.



