Lewis Hamilton avisa que todavía queda mucho Mundial por delante
El piloto británico asegura que no hay nada definido en la lucha por el titulo mundial hasta que no logré una victoria o exista una ventaja mínima de 25 puntos frente a su compañero de equipo, Nico Rosberg. Tras haber ampliado su ventaja en el pasado Gran Premio de Alemania, Lewis Hamilton es consiente de que la segunda parte del mundial será dura, ya que tendrá que convivir con las penalizaciones por cambio de motor. Por ello, se mantiene al margen al decir que el campeonato está bajo control, aunque por ahora la ventaja que tiene frente a su compañero es de 19 puntos.
“No sabía que iba a acumular 19 puntos de ventaja hasta que acabó la carrera, es una locura, estaba 43 por detrás y ahora se giró la tortilla, estoy feliz. Soy consciente que habrá al menos una carrera en la que saldré desde muy atrás y no sé cuando seré capaz de recuperar”, afirma el piloto de Mercedes.
Por otra parte, Lewis Hamilton piensa que Nico Rosberg tendrá algún fin de semana donde pueda revertir esta situación, ya que el británico tiene una sanción pendiente que deberá cumplir. También, se mostró sorprendido por las actuaciones que Red Bull está completando en las últimas citas del mundial, y es consciente de que pueden ponerlos en aprietos en lo que resta de la temporada.
“Nico muy probablemente disfrutará de un domingo de paseo en coche mientras yo esté luchando con un montón de pilotos por detrás. Ahora los Red Bull han dado un paso en ritmo, y podría ser difícil deshacerse de ellos”, añade.
Para finalizar, el británico ha calificado sus últimas semanas como de “locura”, ya que lleva una racha de seis vitorias en siete Grandes Premios, resultados que han hecho revertir la desventaja de 43 puntos que tenía frente a su compañero de equipo en la lucha por el mundial. Además, agradece la labor que están haciendo sus ingenieros y mecánicos porque sin ellos los objetivos no se hubiesen cumplido.
“Es una especie de locura por lo rápido que han ido las cosas, hace un par de semanas estábamos en Barcelona y me quedaba 43 puntos por detrás y pensaba: por Dios, que no llegue a los 50 puntos. Todos mis ingenieros y mecánicos mantuvieron la concentración y eso me permitió a mí hacer lo mismo”, finaliza el tricampeón de Formula 1.