Las principales diferencias entre la IndyCar y la Fórmula 1, según Romain Grosjean
Romain Grosjean habla acerca de su primer contacto directo con los coches de la IndyCar en los test de pretemporada celebrados en los circuitos de Barber y Laguna Seca. El piloto francés reconoce que existe un gran diferencia entre el Dallara IR18 con el que diputará la temporada 2021 de IndyCar y el Haas VF-20 que utilizó el año pasado en Fórmula 1, especialmente en el aspecto físico del piloto, señalando que el monoplaza estadounidense es mucho más difícil de pilotar, debido al diseño aerodinámico que tiene el coche este se siente mucho más pesado.
«Es muy físico. Es difícil conducir este monoplaza, es muy diferente a un Fórmula 1. En la Fórmula 1 luchas contra las fuerzas G, mientras que aquí estás luchando contra el peso del auto. En pocas palabras, los Fórmula 1 solo funcionan con la aerodinámica y lo demás está ahí para apoyar al auto. Un IndyCar realmente funciona con la configuración, la aerodinámica es más simple y hay mucha menos carga aerodinámica. Los giros rápidos son más complicados, pero los giros lentos son más agradables», comenta Romain Grosjean.
Confiesa que estos test previos al arranque del campeonato le han servido para aprender cómo rinde el coche si modificas los amortiguadores o cualquier otra configuración y también le han servido para conocer a su ingeniero con el cual estará trabajando durante todo el campeonato.
«Realmente se trataba de aprender qué sucede cuando cambias los amortiguadores o las barras, o lo que sea, lo que realmente hace en el monoplaza, cómo afecta al auto y en qué zona de la curva, también conocí a mi ingeniero», añade.
Por otra parte, dice estar impresionado por los neumáticos Firestone, puesto que no necesitan utilizar las mantas térmicas antes de salir del box. Reconoce que son más resbaladizos, pero con mucho agarre y consistencia incluso después de varias vueltas. Además, habló acerca de su experiencia con el ‘aeroscreen’, asegurando que este elemento le quita mucha ventilación al habitáculo del monoplaza haciéndolo muy caluroso, aunque es muy funcional.
«Son muy buenos. No debemos poner una manta eléctrica (térmica), salimos directamente de boxes. Es un poco más resbaladizo pero hay agarre, y puedes atacar durante algunas vueltas sin que pierdan la consistencia. Estaba teniendo buenos tiempos después de 25 o 26 vueltas con los neumáticos, y era algo que no podía hacer en mi experiencia previa. El Aeroscreen saca el aire que tienes en el coche, por lo que hace bastante calor. Pero los otros tubos que tienes con el sistema de aire del casco y el que está en la parte delantera de la cabina funcionan bastante bien», finalizó Grosjean.

