La increíble historia de Brawn GP: «No mejoraban el coche porque no tenían dinero»
Brawn GP es una de las historias meteóricas que se encuentran en los libros de la larga historia de la Fórmula 1. Como un equipo completamente nuevo, que nació de adquirir un equipo Honda en bancarrota y que era último en el campeonato de constructores; pasó a ser campeón del mundo de pilotos y constructores en pocos meses tras aprovechar un cambio reglamentario en 2009 para desarrollar un monoplaza completamente dominante gracias a la introducción de un doble difusor que fue una grieta en ese reglamento y que fue prohibido a mitad de temporada.
Pero no todo fue de color de rosas, ya que Brawn GP se creó como una estructura realmente débil, inmerso en deudas adquiridas a Honda Racing F1 y sobre todo, con un plantilla de personal muy justa que debió de ser confeccionada de nuevo volviendo incluso a admitir a personal que previamente habían despedido. Una historia meteórica gracias a un concepto de monoplaza muy superior al del resto gracias al doble difusor que tantos buenos resultados le dieron en un año en el que no invirtieron prácticamente nada en el desarrollo del monoplaza ya que no tenían dinero para hacerlo, pero que no les fue necesario ya que tenían una gran ventaja sobre el resto que aprovecharon en la primera mitad de temporada para conseguir el campeonato del mundo de Fórmula 1 en 2009.
«Todos les ven como el gran ganador de 2009, pero hay que reconocer que a finales de 2008, BrawnGP no sabía se iba a cerrar, despedía personal y estaba en crisis. Rozó el cierre… pero su coche era muy superior. De hecho, tuvo que recontratar a gente despedida y se tiraron todo el 2009 sin mejorar el coche porque no tenían dinero. Eso sí, su base de partida era muy superior a la del resto», comenta Toni Cuquerella en DAZN F1.



