La gran dificultad con la que tendrá que lidiar Aston Martin en Singapur
El equipo Aston Martin afronta este fin de semana el Gran Premio de Singapur, una cita que siempre se ha caracterizado por una exigencia excepcional en términos de temperatura y humedad. Y es que estas condiciones tan extremas hace que los equipos tengan grandes dificultades con las que tendrán que lidiar durante todo el fin de semana, ya que tendrán que configurar sus monoplazas en una delgada línea entre la refrigeración y aerodinámica, con el objetivo de encontrar un equilibrio perfecto que les permita maximizar el rendimiento sin comprometer la fiabilidad.
De cara al fin de semana, en Aston Martin tienen muy claro la degradación de neumáticos es algo que puede jugar a su favor a una vuelta, el sábado, pero podría lastrarles el domingo, como ha sucedido a veces en asfaltos muy calientes como el de Singapur. Pero el calor también juega un papel importante a la hora de elegir la tapa del motor y las branquias, algo que repercuta en el rendimiento. Cuantos más huecos, más resistencia al aire.
«En términos del coche, caminas sobre una delgada línea entre mantenerlo fresco y la eficiencia aerodinámica. Para gestionar las temperaturas podemos abrir las branquias en la tapa del motor y en los pontones para dejar escapar aire caliente, o usar conductos de freno más grandes, pero ambas opciones penalizan la eficiencia aerodinámica y la velocidad punta, así que hay que equilibrarlo», comenta Enrico Cardile, el nuevo director técnico de Aston Martin.



