La Fórmula 1, Bernie Ecclestone y la política; una vez más cogidos de la mano
La Fórmula 1 actual se está politizando cada vez más. El pasado 7 de junio en Londres, pudimos ver como un grupo de activistas defensores de los derechos humanos, pidieron a Bernie Ecclestone que hable acerca de todos los abusos que se producen en Azerbaiyán.
Los activistas no pudieron llevar a cabo un boicot debido al temor de no tener los apoyos suficientes en Azerbaiyán. En lugar de este boicot, lo que sí que han propuesto es que, Bernie Ecclestone y la Fórmula 1, critiquen y condenen públicamente el régimen del presidente azerí, Ilham Aliyev.
«Creo que todo el mundo parece ser feliz. No parece que haya ningún problema allí«, comentó Ecclestone la pasada temporada cuándo fue preguntado sobre los derechos humanos en Azerbaiyán.
«Yo quiero destacar que fue una reunión constructiva con respecto a nuestro compromiso con otros organismos. El propio Ecclestone ha realizado algunos comentarios inútiles y se podría esperar un poco más de él, aunque parece que esa sea su naturaleza. Vamos a continuar el trabajo con ellos y con la Fórmula 1 en general para hablar en público«, ha señalado Rebecca Vicente, ex diplomática estadounidense y coordinadora del deporte para la campaña de los derechos humanos.
La intención de los activistas es intentar dar a conocer la situación, y reprochar que los derechos humanos estás siendo infringidos en Azerbaiyán, por lo que una ayuda por parte de Bernie Ecclestone mejoraría enormemente la imagen de la Fórmula 1.
«Hemos pedido al jefe ejecutivo de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, que hable públicamente sobre las cuestiones de los derechos humanos en Azerbaiyán y que pida la liberación de los presos políticos. Le escribimos una carta abierta y no ha habido una respuesta pública. Ecclestone está en una posición en la que de verdad podría hacer algo bueno. Ésta es una oportunidad para mejorar la imagen de la Fórmula 1, para ayudar a las personas de Azerbaiyán, en lugar de beneficiarse y ayudar a algunas personas que son muy corruptas«, ha añadido Vicente.
Phil Bloomer, director ejecutivo del Centro de Recursos sobre Empresas y Derechos Humanos, apoya la opinión de la coordinadora del deporte para la campaña de los derechos humanos.
«Se debería aplaudir la labor de la F1 por el desarrollo de su política de derechos humanos. Es una política decente, modesta y sigue bastante de manera religiosa los principios rectores de las Naciones Unidas de empresas y los derechos humanos. Ya tuvimos unos Juegos Europeos allí el año pasado y fue un proyecto vanidoso demasiado caro. Estos mega eventos deportivos actúan como un desinfectante y también promueven la imagen de una economía moderna. La Fórmula 1 también tiene imagen en este área. En Bahréin, el gobierno utilizó el Gran Premio para proyectar una imagen muy diferente de lo que en realidad sucedía en las calles, en las que a los manifestantes los aporreaban y los encarcelaban«, ha comentado Bloomer para el diario británico The Guardian.
En un deporte que se está politizando cada vez mas de la mano de Bernie Ecclestone, parece casi improbable que el mandamás de la FOM se posicione en contra, critique e incluso condene públicamente el gobierno del presidente azerí Ilham Aliyev.

