La FIA denegó a Red Bull cambiar el embrague que hizo salir mal a Verstappen
La mala salida de Max Verstappen el pasado domingo en Singapur estuvo provocada por su embrague en mal estado. Red Bull solicitó a la FIA la posibilidad de cambiar dicho elemento del monoplaza de Verstappen, pero la respuesta fue negativa, como ha hecho saber a los medios Christian Horner.
El piloto holandés, que salía en la cuarta posición, bajó hasta la octava en la salida del Gran Premio debido a tal problema con el embrague. El fallo en la pieza fue detectado el sábado pero la FIA se negó rotundamente a la sustitución.
«Había un problema con el embrague pero la FIA no lo vio como un problema, así que no pudimos cambiarlo. El problema ha reaparecido en forma de mucho patinaje de ruedas. Ha sido una salida muy abrupta y con poca tracción. Eso, combinado con Nico Hülkenberg pasando justo por delante de Max, lo que nos ha hecho perder muchas oportunidades en la primera curva», señala Christian Horner.
Esto supone la tercera mala salida consecutiva del joven piloto, algo que Red Bull se ha comprometido a cambiar de cara a la próxima carrera brindándole un nuevo embrague a Max. Este problema al inicio condicionó toda la carrera del holandés, que se vio involucrado en varias luchas en la zona media de parrilla, siendo la más interesante la que tuvo con Daniil Kvyat. Tales batallas hicieron que estuviera frenado por coches más lentos durante gran parte de la carrera, con el consecuente desgaste de neumáticos que supone rodar cerca de un coche que te precede.
«Las batallas estuvieron bien, disfrute con los adelantamientos. Es muy difícil porque estás atascado mientras vas destruyendo tus neumáticos e intentas mantenerlos con vida, pero tan pronto como se despeja el camino, el coche cambia completamente», señala Verstappen, que consiguió finalizar en sexta posición

