«Los equipos nos hemos convertido en las señoritas del paddock»
La Fórmula 1 no pasa por sus mejores momentos, esto es evidente. Parece que la competitividad dentro de la pista se encuentra bajo mínimos históricos, tampoco los monoplazas son vistosos y existe una gran cantidad de público joven a la que este deporte no logra atraer. Los motivos de esta situación no hacen referencia a nadie en particular; son la consecuencia de muchos años en los que la FIA y el FOM no se han preocupado de escuchar las opiniones de los que se sientan en la grada o frente al televisor, quienes realmente hacen posible el espectáculo.
En esta ocasión, Federico Gastaldi es el encargado de manifestar su opinión sobre los problemas que sufre la categoría reina del automovilismo, poniendo muy en el punto de mira la labor de los equipos que componen la parrilla del mundial.
«Llevamos hablando desde el comienzo del pasado año sobre cómo mejorar el espectáculo, y nosotros (los equipos) somos culpables de todos los cargos. Hay muchas opiniones, pero por una razón u otra, no hemos ayudado lo suficiente a llevar esas ideas a la acción. Bernie sigue intentando que seamos más abiertos. Hay muchas, muchas cosas en la agenda, pero hay cosas que podemos mejorar y que no necesitan dinero», afirma Gastaldi en una nota de prensa del diario Motorsport.
Es necesaria una mayor complicidad entre equipos, pilotos y aficionados
«Por ejemplo, debemos ser más cercanos. Los pilotos y sus gestores pueden ser más abiertos con los periodistas y televisiones, y podemos tener pilotos más accesibles a los aficionados. Debería haber más eventos con los ‘fans’. Obviamente no voy a apuntar con el dedo a alguien en particular, pero nos hemos convertido en las ‘señoritas’ del paddock. Creo que necesitamos ser abiertos para ayudar a Ecclestone a que el espectáculo sea más cercano a los aficionados. Es una tarea nuestra, es nuestra responsabilidad, porque si no ayudamos a los promotores, entonces nosotros no estaremos ahí. Si no hay promotores, no hay Fórmula 1″, añadía el argentino.
«Fui promotor en Argentina y tuvimos mucha suerte porque si hablabas de traer la Fórmula 1 en aquella época, se vendían todas las entradas. Tuvimos mucha suerte. Aprendí un poco cuando gestioné el Gran Premio con mis hermanos y amigos, también hicimos MotoGP y conseguí conocer a otros promotores. Cuando llegué a esta parte del negocio (relacionado con un equipo de F1), fue algo diferente. Antes los promotores no necesitaban ayuda porque todo funcionaba bien; ahora hay otras opciones con las redes sociales, que se han ganado la atención de la generación más joven. Necesitamos saber cómo acercar a esos chicos y ayudar a los promotores. Debemos averiguar cómo podemos hacerlo», opina finalmente el director adjunto de Lotus.
Parece que la laxa gestión de la Fórmula 1 llega a su fin, pero no basta con hablar. Los equipos y los pilotos, junto a los patrocinadores y promotores han de hacer de este deporte un símbolo de masas, algo sobre lo que se hable en la calle, algo que atraiga a la juventud y se convierta en un nexo entre generaciones, como lo son otros deportes.