Franco Colapinto es claro con la afición tóxica y pide parar el abuso online
Desde el debut de Franco Colapinto con el equipo Alpine F1 en el pasado Gran Premio de Emilia Romaña y sobre todo, tras su accidente en la clasificación de Imola cuando terminó contra las barreras en la Q1; cierto sector de la afición del piloto argentino mostró su lado más tóxico atacando a un Jack Doohan, a su entorno y familia para intentar defender los intereses de un piloto argentino que fue muy cuestionado por el incidente y la falta de potencial que tuvo en su carrera de debut.
Una situación que hizo que el equipo Alpine F1 publicara incluso un comunicado pidiendo el respeto a la opinión y sobre todo a un Jack Doohan que públicamente denunciaba amenazas incluso de muerte a él y su familia a través de las redes sociales. Un abuso que no apoya un Franco Colapinto que ha sido claro con el sector de la afición que está empañando el excepcional comportamiento y pasión de una afición argentina que desde la llegada del joven piloto a la Fórmula 1 se está haciendo muy de notar en los circuitos.
«Intento hacer todo lo posible para calmarlos y eso es todo lo que puedo hacer, ayudarles a entender que no es lo correcto. Por supuesto, tienen toda la libertad y la libertad de escribir lo que sientan y lo que quieran, pero siempre con respeto y ciñéndose a una determinada línea y no sobrepasándola. Son muy apasionados, pero también son muy eufóricos y algunos son un poco agresivos, eso es una realidad. Yuki tenía toda la razón al enfadarse, como me habría enfadado yo si alguien me hubiera bloqueado así, y le entiendo. Es muy negativo para él recibir odio por eso. Hay diferentes momentos, no sólo en el automovilismo sino en el deporte en general, en los que la gente tiene que comportarse mejor y nosotros también tenemos que hacerlo lo mejor posible para intentar calmarlos, hacerles entender que tienen que disfrutar del deporte tanto como puedan viéndolo por la televisión o viéndolo en la pista pero sin inducir a esa falta de respeto que algunos tienen», comenta Franco Colapinto.



