FIA y ACO acuerdan cambios en LMP1, como la introducción del DRS
La Federación Internacional de Automovilismo se ha reunido con el ACO, el Club del Automóvil del Oeste y encargado de organizar la prueba de las 24 horas de Le Mans para encontrar soluciones al problema actual del campeonato de resistencia que provoca una gran brecha entre los coches híbridos y los equipos privados.
Este acuerdo de cambios en la categoría LMP1 ya es algo esperado desde hace un tiempo, con cada vez menos vehículos en pista, pero el detonante han sido los sólo seis coches inscritos en LMP1 H para esta edición de las 24 horas de Le Mans, y sólo dos en la categoría LMP1.
Ambos organismos están buscando no sólo un mayor número de participantes en esta carrera, sino que también en todo el calendario del Campeonato del Mundo de Resistencia WEC. Algunos de estos cambios que realizarían entrarían en vigor en la temporada 2017, mientras que otros se pospondrían hasta 2018.
Para el próximo año se buscaría una reducción del peso de los coches LMP1 que no son híbridos, bajando desde los 855 kilos actuales a los 830 que proponen. Por otro lado, se terminaría la limitación del número de motores utilizados durante toda la temporada, además de retirar el límite de capacidad cúbica de estos motores. Ese mismo año se realizaría también algún cambio en los vehículos, como el aumento de tamaño del alerón trasero y de la parte frontal de la carrocería, hecho que aumentaría la carga aerodinámica y haría que estos coches, ya de por sí rápidos, tuvieran una mayor velocidad de paso por curva.
En 2018 se esperaría introducir el sistema de reducción de carga aerodinámica DRS en el alerón trasero, al igual que ocurre en categorías como la Fórmula 1 desde 2011 o en DTM desde esta temporada. Esto permitiría una mayor facilidad de adelantamientos, como ya se ha visto en estas otras competiciones.
La propuesta de todos estos cambios será enviada al Consejo Mundial del Deporte Motor para ser aprobada y puesta en marcha según los plazos comentados anteriormente.