Esteban Ocon lo pasó muy mal en Qatar: «Estaba vomitando dentro del coche»
La carrera del pasado Gran Premio de Qatar fue realmente complicada para todos los pilotos a nivel físico. El tener que apretar durante todas las vueltas de las 57 que conformaron la carrera del Gran Premio de Qatar ya que estaban obligados a parar como máximo cada 18 vueltas, hizo que el ritmo de carrera fuera realmente intenso y eso, junto al calor y la humedad que se vivía en Losail provocó grandes dificultades físicas para los pilotos. Y Esteban Ocon fue uno de los mayores afectados durante la carrera.
El francés de Alpine F1 habló abiertamente de lo mal que lo pasó a nivel físico durante la carrera del Gran Premio de Qatar. Aunque no se lo comunicó a su ingeniero, una vez terminó la carrera desveló que desde la vuelta 15 había estado sufriendo problemas estomacales debido a la dureza física a la que estaba sometido. Unos problemas con los que tuvo que convivir hasta la vuelta 57, demostrando el gran desafío que los pilotos a nivel físico tuvieron que asumir para finalizar la carrera.
«Seis puntos… son los puntos más duros de siempre, la carrera más dura. El aire en el ‘cockpit’ es horrible, es como fuego por dentro del casco. Sinceramente me sentí enfermo desde la vuelta 15 o 16. Estaba vomitando dentro del coche. Pude relajarme después, centrarme en lo que tenía que hacer y tenerlo bajo control. La cabeza es lo más importante en el deporte. Pero volvamos aquí en diciembre, por favor, no en octubre. Porque ha sido muy duro. No esperaba algo así, normalmente puedo hacer dos distancias de carrera, incluso en Singapur que vas al límite físicamente”, dijo el francés de Alpine, que fue capaz de reconducir la situación crítica: “Probé cosas diferentes, intenté todo, pero al final todo lo que tienes está en la cabeza, tienes que cambiar tu mente y centrarte en lo que tienes que hacer. Dejar el dolor a un lado. Físicamente estaba bien, pero el calor era extremo y no creo que nuestro ‘cockpit’ sea el más fresco porque estamos pegados al motor, sentía que estaba a 80ºC en el coche, como una sauna. No ha sido nada agradable», comenta Esteban Ocon.



