En Peugeot no preocupa el déficit de potencia respecto a sus rivales
En la edición del año 2015, Peugeot regresaba al rally raid más duro del mundo, el Dakar, llevándose la edición del pasado año gracias al francés, Stephane Peterhansel, en su segundo año después de su regreso a la competición. Después de este éxito, la marca francesa busca repetir resultado en este nuevo Dakar que comienza la próxima semana.
Para ello, Peugeot ha desarrollado un nuevo vehículo. Tras el exitoso 2008 DKR llega ahora el 3008 DKR, un coche que tal y como apunta el director de Peugeot Sport, Bruno Famin, ha sido desarrollado en conjunto con los ingenieros que se dedican a la fabricación del modelo de calle de la marca francesa.
«Por primera vez, los ingenieros de Peugeot Sport han estado trabajando en colaboración con los estilistas de la casa en la definición de las formas del 3008, y este trabajo de colaboración codo a codo ha llevado a las soluciones con las que hemos mejorado», explica Famin.
«Los dos proyectos han marchado en paralelo. Las formas del 3008 y de su versión DKR fueron definidos para que unieran fuerzas, buscando, cada una con su propia experiencia, resolver los problemas de la otra. Al final creo que fue una experiencia muy útil que ha dado buenos resultados», añade.
Entre los distintos cambios que presenta el Peugeot 3008 DKR destaca el sistema de aire acondicionado, el cual no montaba el 2008 DKR y que supone unos 10 kilos más de peso. Además, las limitaciones del reglamento han provocado una reducción de la brida de sujeción de la admisión, lo que le costará a Peugeot unos 20CV de potencia, los cuales no preocupan a Bruno Famin.
«Perdimos 20 caballos -de los 340 estimados el año pasado-, pero trabajamos duro para mejorar la conducción a baja velocidad, algo que sin embargo, hemos sido capaces de aumentar, dando a los pilotos la oportunidad de conseguir más rendimiento entre las dunas«, sentencia el director del proyecto deportivo de Peugeot en el Dakar.

