El automovilismo es mucho más que el sonido de un motor de combustión
El automovilismo es mucho más que el sonido de un motor de combustión. Créanme. Cada semana es algo común ver en redes sociales como aficionados de todo el mundo menosprecian una categoría automovilística si los sistemas de propulsión de la misma no crean un sonido ensordecedor.
Mientras tecleo estas líneas, los Fórmula E ruedan a escasos 20 metros de mí. Nunca antes había estado en un circuito sin escuchar el sonido de un motor de 6 u 8 cilindros y créanme, no lo echo de menos.
El futuro del automovilismo es eléctrico, nos guste o no. Pero, ¿por qué no nos ha de gustar? La ausencia de ruido en los coches de competición nos invita a valorar otros matices. Hablar de ahorro de energía, de baterías, de kW no degrada ni empeora el mundo del motorsport, sino que lo adapta a un mundo que exige un cambio en lo relativo a los medios de transporte.
No cambia la sensación de velocidad, no cambia la emoción en el cuerpo a cuerpo, aumenta el interés de las marcas y, por tanto, aumentará el número de aficionados. No hay motivos que impidan al crecimiento de campeonatos de automovilismo propulsados por energía eléctrica, por lo que lo más inteligente es subirnos a ese tren y disfrutar del crecimiento de una tecnología que es el futuro.
