El accidente de Räikkönen dejó al desnudo a la Fórmula 1 actual
Durante las última vueltas del Gran Premio de Hungría celebrado este pasado fin de semana acudimos a un nuevo duelo entre el joven Max Verstappen, piloto del equipo Red Bull, y del veterano Kimi Räikkönen, piloto de la Scuderia Ferrari. El mencionado duelo tuvo su momento álgido cuando en la segunda curva ambos pilotos colisionaban con el alerón delantero del finés saliendo mal parado.
En el impacto entre los dos pilotos, Kimi Räikkönen perdió todo el ‘endplate’ izquierdo, pero sorprendentemente el piloto de Ferrari apenas perdía tiempo en el vuelta a vuelta e incluso volvió a recortar la distancia con su rival y volver a pegarse ya hasta el final de la carrera. Este suceso de no perder apenas tiempo tras perder piezas ‘importantes’ aerodinámicamente o incluso llegar a rodar más rápido que con ellas en perfecto estado ya lo hemos vivido en más de una ocasión en los últimos años, desnudando a la Fórmula 1 y demostrando que el rumbo que tiene la categoría actualmente no tiene ni pies ni cabeza.
Una Fórmula 1 en la que se invierten millones de euros en mejoras aerodinámicas con las que se obtienen mínimas e insignificantes ventajas no puede tener un gran futuro, por que a saber las de millones que gastaría la Scuderia Ferrari en desarrollar el alerón de su SF-16 para que cuando lo pierda por ‘x’ motivo siga rodando sin perder tiempo alguno. Sien embargo y en contra de cualquier opinión sobre esto, el motivo está directamente relacionado con la gran diferencia que existe en los tiempos que se rueda en clasificación y carrera en la Fórmula 1 actual, con diferencias de incluso 5 segundos por vuelta.
Debido a esta diferencia, Kimi Räikkönen pudo permitirse rodar al mismo tiempo con o sin el ‘endplate’ izquierdo, y por el mismo motivo otras veces los equipos ni siquiera cambian el morro en una parada en boxes porque no sale a cuenta la perdida de tiempo de realizar el cambio. En cambio, en una sesión de clasificación, las décimas extra que aporta esta pieza son cruciales por lo que sin ella en la clasificación, Kimi estaría perdido. Por ello la Fórmula 1 debe cambiar como lo hará en 2017 y reducir la brecha entre los registros de clasificación y de carrera.