Dardo de Williams a sus pilotos: los accidentes están retrasando el desarrollo de su monoplaza
La mala racha de Williams continúa un fin de semana más, esta vez en el Gran Premio de Japón ya disputado: dos nuevos accidentes suponen un incremento en el coste de reparación de la estructura con base en Grove, muy maltrecho por los daños sufridos en ambos monoplazas durante esta temporada.
Si bien el equipo Williams sufrió un duro golpe en el pasado Gran Premio de Australia, las pérdidas no han sido menores al término del fin de semana en Suzuka. Un chasis destrozado en Melbourne privó a la escudería de poder competir con sus dos pilotos en la clasificación y la carrera de la tercera cita del calendario, mientras que la factura en «la tierra del sol naciente» también pone techo a su capacidad de desarrollo.
Con Logan Sargeant accidentando su FW-46 en la jornada de viernes y Alexander Albon acabando contra las protecciones en el arranque del domingo, James Vowles envía un recado a sus dos pilotos al término del fin de semana nipón. Y es que el tiempo invertido en sendas reparaciones, así como su correspondiente impacto en los presupuestos, condicionará el programa de desarrollo. Sin lugar a dudas, un crudo golpe a las expectativas de un equipo lento y errático en este inicio de campeonato.
«Los dos últimos fines de semana han sido difíciles para nosotros. Sufrir tres grandes accidentes que afecten a casi todos los elementos del coche es algo complicado de asumir para cualquier equipo. Se puede lidiar con ello a lo largo de una temporada completa, pero no es fácil hacerlo en tan sólo unas semanas. Ahora queda por ver qué piezas podemos reutilizar y fabricar nuevos repuestos. Esto tendrá un impacto en el desarrollo, ya que las mejoras que hemos traído están destrozadas y no podremos trabajar en las siguientes», lamenta James Vowles.

