Contraste de sabores para Toro Rosso en el Gran Premio de Canadá
El equipo italiano Toro Rosso ha completado un fin de semana lleno de contrastes en el Gran Premio de Canadá. La formación con base en Faenza empezaba la séptima carrera del año con la esperanza de que las mejoras en el motor Honda les ayudaran a conseguir un mejor resultado, algo que finalmente no han podido materializar debido a diversas circunstancias que, desde la jornada de ayer, han afectado al transcurso de la carrera de los dos pilotos del equipo.
Por un lado, Pierre Gasly sufría ayer problemas con su nueva unidad de potencia, teniendo que montar una antigua para clasificar que no dio los resultados esperados, provocando un nuevo cambio de la unidad de potencia instalando, esta vez, una nueva, algo que provocaba que el francés tuviera que arrancar hoy la carrera desde la penúltima plaza de la parrilla. Por ello, el piloto francés ha remarcado su buena remontada, pasando del puesto 19º al 11º, aunque ha lamentado no haber entrado en los puntos.
«Tras en el puesto 19, todavía hemos podido terminar en el puesto 11, así que es una buena remontada», explica el francés. «Así que, en general, fue una muy buena carrera. Es una pena acabar tan cerca de los puntos. Hubo momentos en que estaba cerca de otros coches, dañé mis neumáticos, no pude adelantar, y de repente, mis neumáticos delanteros estaban completamente desgastados», declara el piloto de Toro Rosso.
Sin embargo, Gasly ya piensa en la próxima prueba del Campeonato del Mundo, el Gran Premio de Francia. En la que será su carrera de casa, el piloto galo espera conseguir un buen resultado, ya que cuanta con más oportunidades pues nadie tiene mucha experiencia en el trazado de Paul Ricard.
«¡El próximo Gran Premio es en casa! ¡No puedo esperar!», exclama el propio Gasly. «Es un circuito que amo. Nadie tiene demasiada experiencia allí, así que como novato, es una buena oportunidad. Lo prepararemos lo mejor que podamos, tendremos mucho apoyo», afirma para finalizar.
En cambio, Brendon Hartley completó ayer una esperanzadora sesión de clasificación, aunque poco le ha durado ese buen resultado, pues ha salido por los aires en la primera vuelta de carrera. El piloto neozelandés no ha tenido muchas ganas de hablar tras bajarse del monoplaza destrozado, después de tocarse con Lance Stroll y tener un gran impacto en el que su Toro Rosso se ha levantado algunos metros del suelo. Además, Hartley ha tenido que pasar por el hospital para ser revisado, aunque, afortunadamente, ha sido dado de alta sin ninguna lesión.
» Estoy bien. Simplemente me fastidia», explicaba el piloto ‘kiwi’ tras el incidente.



