Comparativa Citroën C5X y Peugeot 508: auténtico duelo de berlinas
Hoy el Grupo Stellantis es protagonista en TheBestF1.es por la gran comparativa que vamos a hacer de los que son dos de sus buques insignia. Y es que en un momento en el que las berlinas están tendiendo a la desaparición, Peugeot sigue apostando por su 508 con un diseño realmente atractivo y deportivo, mientras que Citroën quiso recuperarla con su nuevo C5X, con un concepto de diseño único en el mercado y que recuerda mucho al ya desaparecido DS5.
A día de hoy, la mayoría de vehículos que encuentras en el mercado automovilístico son del segmento SUV, los cuales los puedes encontrar de todos los colores y tamaños para que alguno se adapte a tus gustos. Pero si quieres una gran experiencia a la hora de realizar trayectos largos, con un gran comportamiento dinámico y sobre todo, un gran confort de marcha, siempre recomendaré una buena berlina, y dos ejemplos os los presentamos en el día de hoy.
Diseño exterior: personalidades diferentes
Nos encontramos ante dos berlinas muy diferentes en cuanto a concepto. En Peugeot decidieron darle por completo una vuelta de tuerca a su producto que no tenía mucho éxito en el mercado para presentar una berlina completamente diferente a la anterior, con un diseño realmente deportivo y atractivo, que ha permitido que las ventas de este modelo hayan vuelto a ascender. Bien es cierto que hoy nos encontramos ante una unidad que no luce el restyling que recientemente ha estrenado la marca, sin embargo, nos sirve para hacernos una muy buena idea de lo que puedes encontrar en este Peugeot 508.

Recordemos que el 508 anterior todavía mantenía aquella clásica estampa de cuatro puertas del 405, un exitoso modelo que llegó en 1987 de la mano del diseñador Pininfarina. Pero ahora la fórmula ya no funcionaba y, como cuentan con una fuerte gama SUV capaz de colmar las expectativas de ese estilo, optaron por arriesgarse con el 508 para crear una atractiva berlina con forma coupé y tintes claramente deportivos. Ofrece 4.750 mm de largo, 1.860 mm de ancho y 1.410 mm de alto con una distancia entre ejes de 2.800 mm. En cuanto a diseño, cuenta con un frontal en el que las líneas horizontales mandan en la parrilla y se prolongan con los faros, un capó muy musculoso y unos extremos laterales marcados por los cortes a cuchillo de la iluminación LED vertical. Por detrás ocurre lo mismo con numerosas líneas paralelas en horizontal y unos grupos ópticos LED enmascarados en una franja negra que los une. Sin duda, es un coche muy llamativo que levanta miradas y gira cabezas a su paso, ya que es un coche realmente atractivo y que cuenta con una buena cantidad de detalles como el guiño que ha realizado a su historia colocando el emblema del 508 en el extremo delantero del capó, una ubicación que utilizaron los Peugeot 504 de 1968 y su versión Coupé.
Y pasando al Citroën C5X, que nos ha cedido Citroën Stellantis & You Sevilla – San Lázaro; para mí es un coche único y no hay nada igual en el mercado. Su silueta es una especie de fusión de estilos y puede que un público que huya de los SUV, encuentre en la berlina francesa una opción atractiva, poco convencional y, ante todo, práctica. Práctica porque cuenta con un inmenso portón en el maletero que te permitirá poder cargar de todo en él y sobre todo, aprovechar al máximo la capacidad del maletero que analizaremos en el apartado del interior de esta prueba. El Citroën C5 X se extiende hasta los 4,8 metros de largo, 1,86 metros de ancho y 1,48 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,78 metros. Tiene 19 centímetros de altura libre al suelo, algo que demuestra la fusión de estilos con la mezcla de SUV de por medio.

En el frontal nos encontramos con un largo morro que termina con una firma luminosa que se adapta a la perfección al nuevo lenguaje de diseño que Citroën está introduciendo en sus últimos lanzamientos. Una firma luminosa en forma de X y que le da continuidad al doble chevrón que recorre de lado a lado el morro de nuestra unidad de pruebas. Su silueta es única y aunque tiene una gran altura libre al suelo de 19 centímetros, más propia de un SUV que de una berlina; su perfil es realmente bajo y alargado, con una caída de techo muy ligera y elegante, con techo flotante y que termina en un portón que está protagonizado por una especie de apéndice que parte la luneta trasera en dos. Una parte trasera que vuelve a tener una firma luminosa en forma de X, honrando al nombre del modelo. Sin embargo, es en esta parte donde vemos una gran cantidad de protecciones plásticas que son propias de los SUV, pero que es un simple guiño porque la filosofía del modelo no es la de ser un SUV, sino una mezcla de diferentes conceptos. Por último, destacar que las llantas son de 19 pulgadas de serie, y juegan por tanto un papel importante como uno de los aspectos clave que más realza esa figura robusta y contundente.
Interiores: completamente diferentes
Tras analizar dos exteriores que tienen filosofías completamente diferentes, nos vamos al interior y nuestra opinión no cambia. Nos encontramos ante dos conceptos de interiores completamente diferente, con un salpicadero muy diferente en el Peugeot 508 con el ya famoso i-Cockpit que es protagonista ya en todos los modelos de la marca, y un salpicadero mucho más tradicional en el Citroën C5X que nos ha cedido Citroën Stellantis & You Sevilla – San Lázaro, pero eso no quita que a nivel tecnológico uno este por encima de otro.
Si analizamos el interior del Peugeot 508, por diseño puede gustarte o no gustarte, al fin y al cabo eso es una cuestión subjetiva, pero lo cierto es que Peugeot ha arriesgado y se ha lucido con un interior bien acabado, distinto, fresco y con un aire muy moderno. Es diferente a todo lo que puedas encontrar en el mercado con un cuadro de instrumentos que se ve por encima de un volante muy pequeño y que está achatado en su parte inferior y superior, un volante que facilita enormemente las maniobras. También, encuentro un interior con muy buenos ajustes y los materiales son agradables al tacto y sólo encontramos plástico duro texturizado en la parte inferior de las puertas y en alguna moldura puntual de la consola central, el resto está acolchado. Sin duda, Peugeot ha dado un paso hacia delante notable en comparación a generaciones anteriores de sus modelos y eso habla muy bien del objetivo que tiene Peugeot dentro del mercado automovilístico.

En el apartado de habitabilidad hay que reconocer que el Peugeot 508 está bien distribuido. En la parte delantera estamos tenemos un buen espacio longitudinal y bien es cierto, que la sensación a la hora de conducir es de estar encajado en un cockpit debido a una consola central muy ancha y alta, algo que te hace sentir acoplado al coche. En cuanto a las plazas traseras hay espacio más que suficiente para las piernas, pero para cuatro personas y con una estatura comedida, ya que personas con una estatura de 170 cm, el techo ya empieza a quedar bastante cerca. En el término tecnológico, el Peugeot 508 y el Citroën C5X cuentan a nivel tecnológico con un equipamiento similar y en sus pantallas táctiles el sistema de info-entretenimiento es prácticamente similar, por lo que no tiene mucho sentido compararlo. Si hay que destacar que en el Peugeot 508 contamos en esta versión GT-Line con una gran pantalla táctil de 10 pulgadas con un teclado de estilo piano en su extremo inferior que nos lleva a las funciones principales del menú, me parece una disposición muy acertada. Bajo ellos se extiende una segunda fila de botones para otras funciones referentes a la climatización, aunque gran parte de los controles de la climatización está en la pantalla, algo que a mi personalmente no me gusta.
Pasando al Citroën C5X, el salpicadero luce unas líneas fluidas y limpias, con salidas de aireación en ambos extremos y otro conjunto de aireación en posición central, justo entre la pantalla táctil de 12″ y los mandos de climatización que, acertadamente, están a parte de la pantalla en la parte inferior del salpicadero. En la parte superior encontramos otra línea con material que simula madera. Esta sección recorre la línea del salpicadero de lado a lado y va más allá, extendiéndose hacia la zona interior de las puertas y dándole un estilo muy peculiar. En términos de calidad nos encontramos ante un coche que está un pequeño escalón por encima al resto de los de la gama de Citroën. Quizás el coche que más se le asemeja es el acabado más alto de gama del C5 Aircross, sin embargo, desde el acabado más básico del C5 X nos encontramos ante un coche con una calidad de materiales excepcional, unos ajustes sobresalientes y cabe destacar que, por primera vez, los asientos Advanced Comfort de Citroën disponen de calefacción y ventilación interior, algo que nos facilitará enormemente los grandes viajes que seguramente nos haremos con este coche.

El habitáculo es acogedor y amplio al mismo tiempo, sensación a la que ayuda la enorme superficie acristalada que rodea el perímetro del coche y el techo panorámico de cristal, disponible también en algunas versiones. Además, las plazas traseras cuenta con una habitabilidad de matrícula de honor, a la altura de las mejores berlinas que hay en el mercado. El espacio disponible es más que espectacular, sorprendiéndote gratamente como puede haber una habitabilidad tan buena en un coche que tiene el diseño del C5 X.

Finalmente, en términos de maletero, ambos vehículos cuentan con un portón que se abre junto a la luneta trasera, algo que permite tener mucha más capacidad de carga en el maletero. En cuanto al Citroën C5X, cuenta en al versión que nosotros probamos con 485 litros de capacidad, con piso completamente plano y que puede llegar hasta 1.640 litros abatiendo los asientos traseros; mientras que el Peugeot 508 cuenta con una capacidad de maletero de 487 litros y se ven incrementado hasta los 1.535 litros a plegar la segunda fila de asientos.
Comportamiento: opuestos
En cuanto a motorizaciones, no vemos oportuno compararlos porque cada modelo cuenta con una motorización completamente diferente, el Citroën C5X montando una motorización híbrida enchufable y el Peugeot 508 una de las motorizaciones diésel que la marca francesa ya no monta en este modelo. Por ello, nos vamos a centrar completamente en el comportamiento dinámico en tramos revirados y en viajes habituales, para estudiar el comportamiento de un Citroën C5X que ha sido desarrollado para ser la clara definición de comodidad y confort en marcha; mientras que el Peugeot 508 cuenta con un toque mucho más deportivo en su tacto de conducción.

Comenzando con el Citroën C5X que nos ha cedido Citroën Stellantis & You Sevilla – San Lázaro, tengo que decir que el sistema de suspensiones que monta este coche es realmente espectacular, teniendo un confort de marcha que está a la altura de los mejores. Cuando te compras un vehículo de estas características estás buscando confort de marcha para viajes largos y entre los asientos que tiene este coche en su interior y la amortiguación que permite afrontar las irregularidades sin despeinarte, este C5 X cumple a la perfección con lo que un potencial cliente de puede demandar a nivel dinámico.

Si bien es cierto que cuando buscas un coche confortable, el comportamiento dinámico es algo que pasa a segundo plano, sí que nos gustaría analizar algunos aspectos como la dirección. Y es que quizás, en búsqueda del confort, Citroën ha desarrollado una dirección que no es todo lo comunicativa que nos hubiese gustado, pero como he comentado, en un coche donde el confort de marcha es excepcional, estos aspectos pasan a un segundo plano. Aún así, también me gustaría destacar que el coche tiene buena estabilidad en curva, pero los apoyos exigen confianza hasta que el coche está asentado. Sin embargo, a nivel dinámico está a la altura de las grandes berlinas con las que buscas completar grandes viajes con una comodidad absoluta. En definitiva, la comodidad es una seña de identidad de la marca del doble chevron y en este modelo que tienen en su catálogo han conseguido desarrollar la comodidad y suavidad en su máximo esplendor.
Pasando al Peugeot 508, nos encontramos ante un coche con un carácter completamente diferente. Si el Citroën C5X es la contundente definición de comodidad, este Peugeot 508 ha sido desarrollado para tener un toque deportivo y contar con un comportamiento dinámico más directo y puro. Pero no se confundan, eso no le resta comodidad de marcha en viajes largos, aunque en términos de comodidad y suspensiones no llega al nivel del Citroën C5X.

Con el Peugeot 508 nos encontramos con un coche refinado, agradable y que nos ofrecerá una respuesta rápida si es lo que necesitamos. La puesta a punto del conjunto en líneas generales resulta satisfactoria por los matices de comodidad que se han mantenido, correcta, pero como hemos dicho, tiene un punto deportivo que hace que el coche sea mucho más ágil y directo que el Citroën C5X. En cuanto a dirección, contamos con un tacto algo más directo que en su rival, pero sigue siendo poco informativa para mi gusto aunque muy cómoda.

Pero el contar con unas ruedas excelentes con los 235/45 R18 del acabado GT Line, carrocería baja con el centro de gravedad muy cercano al suelo, la rigidez de la plataforma EMP2 y una buena puesta a punto de la suspensión, con un tren trasero multibrazo que va realmente bien; permitiendo poder apretar sin miedo en carreteras reviradas y contando con una buena respuesta del chasis. Y ese comportamiento con tacto deportivo no resta comodidad al conjunto, siendo también un devora kilómetros cuando el coche rueda en velocidad de crucero, pero en este aspecto teniendo un punto menor de comodidad en comparación al Citroën C5X. Pero cada uno destaca en su aspecto de dinamismo, por lo que es cuestión de gustos elegir con cuál te quieres quedar en este aspecto de nuestra comparativa y en todas las que os hemos presentado.




