Cómo Christian Horner supo parar un fichaje de Adrian Newey por Ferrari
Adrian Newey forma parte del equipo Red Bull desde sus inicios y es gran responsable del éxito que ha tenido el equipo en la Fórmula 1 y también, del éxito rotundo que la estructura está teniendo en estas temporadas con una nueva generación de monoplazas que está siendo dominada por los de las bebidas energéticas. El ingeniero británico siempre ha diseñado monoplazas competitivos que han conseguido mejores o peores resultados, pero desde 2009 aproximadamente siempre han sido un equipo puntero de la parrilla.
Pero Adrian Newey durante tantos años en Red Bull ha tenido inquietudes y Ferrari las ha conocido por lo que le ha tentado en varias ocasiones para ficharlo. Y la vez que más cerca estuvieron de hacerlo fue en 2014, cuando prácticamente tenían un acuerdo con el ingeniero para que se incorporara al equipo en 2015 debido a la falta de motivación de Adrian Newey y la falta de rendimiento que tenía el monoplaza que había diseñado por culpa de la unidad de potencia Renault en 2014. Además, en aquellos entonces había rumores de una posible venta del equipo a Audi, impulsada por una salida de Sebastian Vettel a Ferrari.
«Pasamos de ganar cuatro mundiales seguidos a un cambio masivo en la regulación del motor y nuestro proveedor de motores no alcanzó el objetivo para nada. Y en ese momento, Vettel se marcha por culpa del motor, Adrian estuvo muy cerca de marcharse, en media hora estaba firmando por Ferrari. Ferrari fue difícil para él, le prometieron el mundo. Puedes tener un estilo de vida de Hollywood, volar a la fábrica desde Mónaco todos los días y no pagar ningún impuesto y puedes diseñar coches deportivos y esto, aquello y lo otro. Logré persuadirlo para que se quedara diciéndole: ‘Haremos un coche deportivo. Si quieres hacer un coche de calle, lo haremos. Fui a ver al entonces CEO de Aston Martin Andy Palmer y le dije: ‘Mira, tenemos posiblemente el mejor diseñador de todos los tiempos, tienes dos grandes marcas. No vamos a financiar el coche, pero tiene sentido juntar ambas cosas’. Y eso pasó literalmente en un pub en Inglaterra, así es como sucedió», comenta Christian Horner.



