Charles Leclerc, tras su primer contacto con el SF21: «La primera impresión es buena»
El piloto monegasco de la Scuderia Ferrari, Charles Leclerc, ha registrado un total de 59 vueltas a manos del nuevo monoplaza italiano, el SF21, durante la sesión matinal de pruebas del primer día de pretemporada del Campeonato del Mundo de Fórmula 1 en Bahréin. Tras un 2020 desastroso para los de Maranello, el nuevo monoplaza promete mejoras que deberían devolver al equipo italiano al lugar donde debe estar, y es por ello que hoy han empezado trabajando fuerte desde el minuto uno.
Para un Charles Leclerc que este año deberá medirse con un nuevo compañero de box, las primeras impresiones del nuevo monoplaza italiano han sido positivas, más aún habiendo completado todo el programa de pruebas que tenían previsto sin mayores anomalías. Pese a estas buenas sensaciones, el monegasco sabe que aún queda trabajo por delante y es por ello que afirma que aún es pronto para definir como funciona el SF21.
«El primer día en un coche nuevo siempre es muy interesante, después de todo el trabajo realizado durante el invierno», explica el piloto monegasco tras bajarse del monoplaza. «Completamos todo el programa sin mayores problemas y la primera impresión del coche es bastante buena. Obviamente, es demasiado pronto para dar una evaluación completa«, afirma el propio Leclerc en el comunicado lanzado por el equipo de Maranello tras la sesión.
Sin embargo, la mañana no terminó del todo bien para los de Maranello, ya que Leclerc tuvo que detener su monoplaza por precaución debido a un problema de fiabilidad que, al final, no ha resultado ser tan grave como parecía. Pese a este pequeño contratiempo y gracias a que ha sido al final de la sesión, el monegasco ha podido completar todos los objetivos previstos, por lo que se muestra feliz con el coche e impaciente ante las próxima jornadas.
«El programa fue bien, tuvimos una pequeña anomalía en los datos del motor de combustión y hemos detenido el coche para estar seguros«, comenta el piloto de Ferrari al respecto. «Afortunadamente, fue al final de la sesión y solo nos costó 10 minutos. Estoy contento con las sensaciones del coche, las condiciones eran muy difíciles con el viento y después hubo una tormenta de arena. ¡No puedo esperar a ponerme al volante de nuevo mañana!», concluye el monegasco.



