Carlos Sainz: «No tengo absolutamente ningún problema con Max»
El Gran Premio de Australia nos ha dejado una nueva polémica en el equipo Toro Rosso. De nuevo el equipo de Faenza hizo uso de las órdenes de equipo, las cuales Carlos Sainz, al que iban dirigidas, se negó a acatar, provocando el nerviosismo de su compañero de equipo, que terminó lanzándose a por el español provocando un toque que terminó con Verstappen trompeando.
Se abrió así un nuevo episodio en la relación entre Max Vertsappen y Carlos Sainz, que tuvo su última entrega en Singapur, cuando fue el holandés el que se negó a dejar pasar al piloto madrileño. Sainz ha recordado este episodio y se ha defendido asegurando que no estaba haciendo nada malo, simplemente luchaba por su posición.
«Todos sabemos que no había nada malo con lo que hice. Todos estuvimos de acuerdo en que se debió a las circunstancias. No había mucho que hacer en ese sentido. Ahora, mirando hacia atrás, todos sabemos que dar órdenes de equipo no era lo que había que hacer. Estábamos luchando para entender qué debíamos hacer y qué estaba pasando«, comenta el madrileño.
El piloto de Toro Rosso ha desmentido que tenga problemas con su compañero de equipo, asegurando que la situación se saco de contexto debido al gran número de mensajes de radio que Max emitía por su radio. Además, Sainz no cree que sea necesario hablar con Verstappen sobre este hecho, aunque reconoce que hubo una reunión tras la carrera.
«Hemos tenido una reunión, obviamente. Ninguno de los dos sabíamos muy bien lo que había sucedido, qué estaba pasando, pero estoy convencido de que no habrá problemas. En realidad no hay nada de qué hablar. Si se piensa en la carrera, ¿qué es lo que se necesita hablar? Nada. Estábamos luchando por la posición. Todo se solucionó y no hay absolutamente ningún problema, lo prometo», confirma Sainz.
Esta carrera ha dejado patente que la rivalidad entre los pilotos de Toro Rosso es dura, algo que ha reconocido el piloto madrileño, aunque niega que esta rivalidad afecte negativamente a la escudería de Faenza.
«Esperemos que no. No tengo absolutamente ningún problema con Max. Por mi parte no sucedió nada con él en Melbourne. Fue sólo una carrera más. Tal vez Max y yo somos los compañeros más cercanos – en términos de rendimiento – de todos los compañeros de equipo. Estamos siempre más o menos a media décima entre nosotros, y casi siempre en la misma posición en la pista, siempre pegado el uno al otro. Eso hace que sea más difícil para el equipo en ese sentido«, añade el español.
Para finalizar, Sainz califica el comportamiento de su compañero como algo normal dentro de la situación de la carrera, en la que los dos pilotos fueron los que más adelantamientos realizaron, dando así una buena dosis de espectáculo, que buena falta hacia tras la bochornosa clasificación vivida el sábado.
«Creo que los dos somos lo suficientemente maduros como para manejar la situación. Es obvio que hay emociones durante la carrera. Pero mirando hacia atrás sobre la carrera, los dos estábamos luchando como demonios durante todas las vueltas. Fue un buen espectáculo, con continuos adelantamientos durante el transcurso de la carrera. Simplemente el resultado no salió como esperábamos», finaliza Carlos.

