Carlos Sainz, sobre la implantación del halo: «No queda más remedio que aceptarlo»
Carlos Sainz nunca ha estado muy a favor de la implantación del halo en los monoplazas de Fórmula 1. El madrileño es uno de los pilotos más jóvenes de la parrilla, sin embargo, es consciente de que la esencia de la categoría reina se verá estropeada en cierta parte por la introducción del nuevo sistema de protección del cockpit, el halo.
El de Toro Rosso asegura que a nadie le gusta como queda el halo en el concepto de monoplaza de Fórmula 1 que todos tenemos. Asegura que ni siquiera a la FIA le termina de convencer, sin embargo, es un sacrificio que deben de hacer para mejorar la seguridad de los pilotos que arriesgan su vida cada fin de semana y que están expuestos a numerosos riesgos.
«Halo…halo que no queda más remedio, voy a decirlo así. Es un medio sacrificio que se tiene que hacer. Por la visión de un coche de un F1, que yo creo que a nadie le gusta, ni a la FIA le gusta como queda, pero es un sacrificio que creo que se tiene que hacer ahora y dentro de unos años pues ya ni pensaremos en ello ni nos daremos cuenta y se mejorará, ojalá parecerá bonito. A mí el halo no me gusta, pero me parece necesario. Ni una cosa ni la otra. Claro que prefiero un Fórmula 1 sin halo, pero también se han ido introduciendo medidas de seguridad a lo largo de los años que al principio no gustaban o eran incómodas, como el HANS, pero poco a poco todo el mundo se ha acostumbrado a ello. No me gusta, pero teniendo la oportunidad de salvar vidas, ¿por qué no se salvan?», comentaba Carlos Sainz en la rueda de prensa oficial de la FIA.

