Análisis Sauber 2015: Falsas esperanzas en un vacío de rendimiento
No ha sido un gran año para el equipo Sauber. La escudería estrenó colores en su C34, un monoplaza vestido de azul y amarillo debido a la publicidad del Banco do Brasil, patrocinador principal aportado por su nuevo piloto Felipe Nasr. Junto a Marcus Ericsson, fueron los dos fichajes de un 2015 en el que Sauber ha cumplido los 400 Grandes Premios.
La temporada empezó ya con problemas, después de la denuncia de Giedo Van der Garde que a punto estuvo de impedirles rodar en Melbourne. Tras un acuerdo de 15 millones de euros con el holandés, tanto Ericsson como Nasr terminaron la carrera en los puntos, en lo que pareció ser un buen inicio.
Sin embargo, la falta de recursos de la escudería impidió que dichos resultados continuasen durante el resto del año. Tan solo en China ambos monoplazas repitieron en los puntos, diluyéndose en el fondo del pelotón según avanzaba la temporada. Con 36 puntos, Sauber terminó en la octava posición del mundial de constructores, mejorando aún así un año 2014 en el que terminó con un cero en su casillero.
En el equipo afrontan 2016 con la esperanza de dar un buen paso adelante. Además, tanto Marcus Ericsson como Felipe Nasr continuarán en la escudería la próxima temporada, con el objetivo de alcanzar cierta estabilidad que permita lograr buenos resultados.