Análisis Red Bull RB16: diseño innovador para estar en la lucha por la victoria
A falta de pocos días para que veamos en pista por fin los monoplazas que disputarán el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 en su temporada 2020, el equipo Red Bull ha sido el encargado de sacar a la luz su proyecto para este año en la jornada de hoy, incluyendo unas vueltas de instalación en el circuito de Silverstone. Para esta campaña, en la que el equipo austriaco buscará volver a estar completamente inmerso en la lucha por la victoria y por el campeonato, Red Bull ha desvelado la apariencia de un RB16 que plantea innovaciones destacables en distintas partes del coche, teniendo en cuenta que es más una evolución de 2019 que un monoplaza totalmente nuevo.
Mediante un simple análisis de las principales diferencias que hemos encontrado en el coche que pilotarán Max Verstappen y Alexander Albon este año, intentaremos explicaros en que ha cambiado el RB16 con respecto a su predecesor, el RB15, un coche que ya fue capaz de luchar por victorias y que demostró ser incluso el más rápido en diferentes condiciones. Aunque la cercanía de 2021 y la nueva normativa que se implementará suponen que este año se vea como una transición, claro está que el equipo de las bebidas energéticas tratará de optar a todo con su nueva arma, confiando en un propulsor Honda que, tal vez, ya esté a la altura de sus principales competidores.

Empezando la revisión del coche desde su parte trasera, nos encontramos con un alerón posterior que pocas modificaciones ha sufrido con respecto a su predecesor, aunque si encontramos ligeros cambios en las pletinas laterales, las cuales cuentan con un corte extra si las comparamos con respecto al RB15 cuando se presentó. Además, se puede ver como Red Bull ha optado por dos pilares centrales en su ala posterior, dejando de lado el concepto de pilar único que vimos en el monoplaza del año pasado. También apreciamos, si revisamos más de cerca, cambios en los escapes del propulsor Honda, los cuales cambian de posición, y modificaciones en la suspensión trasera (en configuración pull-rod), donde la marca de Milton Keynes ha modificado ángulos y posición entre los diferentes tirantes, además de insertar el trapecio inferior por delante de los propios tirantes.
En cuanto a la capota motor y a la aleta, no existen mayores cambios a la vista más allá del normal rediseño de formas para tratar de tener más beneficio aerodinámico en la parte trasera del coche, destacando solamente el trabajo realizado bajo la admisión principal de aire del motor, donde Red Bull ha buscado nuevas formas que aporten más carga con el añadido de una aleta. Si vamos hacia los pontones laterales, nos encontramos en que han sido rediseñados para tratar de encontrar una mejor eficiencia aerodinámica una vez el aire los abraza hasta llegar al difusor del monoplaza, punto clave siempre en el coche austriaco. Por otro lado, el fondo plano no sufre demasiadas variaciones con respecto al del RB15 y mantienen los ya habituales cortes en su parte posterior, contando también con las cuatro pequeñas aletas tras los direccionadores que ya vimos en 2019.

Pasando a los bargeboard, encontramos la zona aerodinámica del coche en la que quizás Red Bull menos ha innovado, contando el RB16 con grandes semejanzas con respecto a su predecesor, ya que los de Milton Keynes ha mantenido, por ejemplo, el ya conocido boomerang. Además, el monoplaza de 2020 sigue contando con unas entradas de aire a los radiadores llevadas al límite y rodeadas por diferentes flaps que las unen a unos direccionadores laterales que no presentan grandes modificaciones. También se mantienen ciertas similitudes en la forma y diseño de los espejos retrovisores, además de respetarse la posición de los soportes de estos elementos.
Confirmando que los coches de 2020 son más evolución que novedad, vemos que el Red Bull cuenta con unas suspensiones delanteras (push-rod) muy similares a las de la pasada campaña, compartiendo incluso puntos de anclaje y respetándose, hablando ahora de aerodinámica, las dos pequeñas astas que ya montaron en el morro rodeando el s-duct, elemento que si varía notablemente, el año pasado. Si avanzamos hasta el frontal del coche, encontramos el mayor cambio de concepto, ya que la parte inferior del morro, el cual destaca por ser más estrecho, ha sido muy trabajada, pasando el RB16 a contar con una punta en la que se aprecian varias canalizaciones y una zona de turning vanes que inicia con forma de capa, concepto implementado por el equipo Mercedes. El alerón delantero sufre pocas modificaciones y se basa en conceptos ya vistos con anterioridad.

En resumidas cuentas, Red Bull ha trabajado en busca de la poca innovación que han podido sumar a un coche que ya era muy eficiente, por lo que tratarán de demostrar que pueden volver a estar en la lucha por lo más importante. Teniendo en cuenta de que incluso han completado ya los primeros kilómetros de rodaje, debemos tener claro que el equipo austriaco va a por todas en este 2020.



